Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón han manifestado este jueves su disposición a contribuir a los esfuerzos para asegurar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz.
El anuncio se produce en medio de la controversia por la negativa de estos gobiernos a unirse de inmediato a la misión naval impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que no requiere apoyo externo para mantener abierto este estratégico corredor marítimo.
En su declaración conjunta, los Ejecutivos de los cinco países europeos y de Japón “condenan en los términos más enérgicos los recientes ataques de Irán contra buques comerciales desarmados en el Golfo” y extienden su rechazo a los bombardeos contra instalaciones de petróleo y gas, así como al “cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de fuerzas iraníes”.
Compromiso con la libertad de navegación
El comunicado recalca que los firmantes expresan su disposición a contribuir a los esfuerzos adecuados para garantizar el paso seguro por el estrecho, reconociendo el trabajo de las naciones implicadas en una planificación preparatoria para reforzar la seguridad marítima.
No obstante, París y Londres han defendido que mantienen contactos con otros aliados para articular un plan “creíble” que permita sostener la estabilidad regional, escenario al que se ha trasladado la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Los países subrayan que la libertad de navegación constituye un principio esencial del Derecho Internacional, y advierten que las acciones de Irán “se sentirán en todas las partes del mundo, especialmente entre los más vulnerables”. La interferencia en el transporte marítimo internacional y la ruptura de las cadenas globales de suministro energético constituyen, según el comunicado, “una amenaza para la paz y la seguridad internacionales”.
Rechazo a la misión propuesta por Trump
El martes, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, descartó que su país participe en la misión propuesta por Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz. La misma postura han adoptado otros dirigentes aliados en la OTAN, como los primeros ministros de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, y de Polonia, Donald Tusk, quienes han sido presionados por Trump para implicarse en la operación naval.
Los firmantes insisten en la necesidad de una moratoria inmediata y completa sobre los ataques contra infraestructuras civiles, recordando que la seguridad marítima y la libertad de navegación benefician a todos los países y reclamando respeto al Derecho Internacional y a la seguridad global.