El Ejecutivo serbio ha comunicado este lunes que ha alcanzado un principio de acuerdo para traspasar la propiedad de la Industria del Petróleo de Serbia (NIS) al grupo húngaro MOL, operación que cuenta con el visto bueno de la rusa Gazprom, origen de las sanciones que pesan sobre NIS.
Según ha detallado la ministra de Minería y Energía de Serbia, Dubravka Djedovic Handanovic, MOL asumirá el control del 56,15 por ciento del capital de la petrolera, participación que hasta ahora estaba en manos de Gazprom y de otros accionistas rusos.
Con este movimiento, Belgrado atiende las exigencias de Estados Unidos y de la Unión Europea para reducir la influencia de Rusia en su sistema energético, después de las sanciones impuestas a empresas rusas tras el inicio de la guerra en Ucrania.
El pacto prevé igualmente que el Estado serbio aumente en cinco puntos porcentuales su presencia accionarial en NIS, lo que le otorgará más derechos de voto y un peso superior al fijado en las condiciones de la privatización de 2008.
Estados Unidos aplicó las primeras sanciones a NIS en enero de 2025 al considerarla integrada en la red estratégica energética rusa en territorio europeo. Desde entonces, Washington ha aprobado hasta ocho prórrogas de exención temporal, cuya última extensión tenía como fecha límite el 23 de enero.