La Inteligencia de Corea del Sur ha señalado este lunes que dispone de indicios de que las autoridades norcoreanas estarían intentando afianzar a Kim Ju Ae, hija del dirigente Kim Jong Un, como su futura heredera, y destaca el incremento de sus apariciones en público.
Según explicaron los servicios de Inteligencia surcoreanos durante una comparecencia a puerta cerrada, los actos en los que participa la hija de Kim están ahora más vinculados al ámbito castrense y de la defensa, lo que podría responder al intento de “diluir el escepticismo en torno a la posibilidad de que sea una figura femenina la que lidere le país”.
Varios integrantes de la Comisión de Inteligencia del Parlamento, citados por la agencia Yonhap, confirmaron esta valoración y aludieron a unas imágenes divulgadas el mes pasado por los medios estatales norcoreanos, en las que se ve a Kim acompañado de su hija y de mandos militares.
Con ello, Pyongyang buscaría remarcar las capacidades militares de la menor, que continúa siendo la principal candidata a relevarle en el poder, pese a que el país ha estado gobernado por hombres de la dinastía Kim durante tres generaciones y cerca de ocho décadas.
La Inteligencia surcoreana apunta además a que Corea del Norte estaría adoptando medidas para reabrir el canal diplomático con Estados Unidos, razón por la que aún no habría remitido un mensaje de condolencias a las autoridades iraníes por la muerte del ayatolá Alí Jamenei en el contexto de la ofensiva de Estados Unidos e Israel. Asimismo, se prevé que el régimen norcoreano envíe armamento a Irán, país con el que ha mantenido tradicionalmente vínculos más estrechos.