La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró este lunes su rechazo al reciente informe de la ONU sobre desapariciones forzadas, presentado la semana pasada, al sostener que Naciones Unidas no tomó en consideración una serie de documentos remitidos por el Gobierno mexicano antes de emitir sus conclusiones.
“Relaciones Exteriores y Gobernación enviaron documentos al Comité (de la ONU contra la Desaparición Forzada) diciéndoles todo lo nuevo que se está trabajando, (...) los cambios en la legislación (...) varios temas (que) no fueron considerados por esta comisión”, ha explicado en rueda de prensa, indicando que “por eso se rechazó el documento” difundido el pasado jueves.
La jefa del Estado cuestionó el contenido del informe al considerar que “extrapolan” los casos de cuatro estados --Veracruz, Jalisco, Nayarit y Coahuila--, entre los años 2009 y 2017, al resto del país, que cuenta con un total de 31 entidades. “Hay una extrapolación hasta el 2025”, ha agregado al respecto.
La mandataria adelantó que el Ejecutivo mexicano remitirá al Alto Comisionado de Derechos Humanos, Volker Turk, “su informe” sobre las desapariciones forzadas “para que conozca lo que se está haciendo y por qué razones” no están “de acuerdo con este informe que se presentó por parte de este comité”.
El Gobierno ya había descalificado el documento la semana anterior, calificándolo de “tendencioso” y criticando que “omite considerar los esfuerzos institucionales presentados el pasado 27 de marzo”, entre ellos la integración de las comisiones de víctimas en el Sistema Nacional de Búsqueda, el refuerzo del Banco Nacional de Datos Forenses, la obligación de abrir una carpeta de investigación desde el primer reporte, así como el fortalecimiento de la Comisión Nacional de Búsqueda con personal especializado y equipamiento.
Según el Comité de la ONU contra la Desaparición Forzada, existen “indicios fundados” de que en México “se han cometido y se siguen cometiendo desapariciones forzadas que podrían equivaler a crímenes de lesa humanidad”, en el contexto de “ataques generalizados o sistemáticos” contra la población civil en distintas regiones del país.
El comité, que ha pedido al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que traslade a la Asamblea General la situación de las desapariciones en México para definir medidas de apoyo al Gobierno en su prevención y erradicación, ha señalado que se han localizado “más de 4.500 fosas, que contienen más de 6.200 cadáveres y 4.600 restos humanos, además de unos 72.000 restos humanos no identificados”.