Sierra Leona marca este domingo, por primera vez, una jornada oficial para recordar el final de la devastadora guerra civil que castigó al país durante más de diez años, mediante la instauración de un Día Nacional del Recuerdo impulsado por el presidente Julius Maada Bio.
El 23 de marzo de 1991, el Frente Revolucionario Unido (FUR) liderado por Foday Sankoh, con el respaldo del entonces dictador liberiano Charles Taylor, inició una ofensiva armada con el objetivo de derrocar al Gobierno del presidente sierraleonés Joseph Momoh, al que acusaban de corrupción y nepotismo.
La guerra derivada de este ataque, sufragada con los tristemente célebres "diamantes de sangre", provocó entre 50.000 y 70.000 fallecidos y obligó a más de 2,5 millones de personas a abandonar sus hogares.
En diciembre del año pasado, Bio proclamó este primer Día Nacional del Recuerdo como un acto de "liderazgo, responsabilidad moral y conciencia nacional" destinado a afrontar el pasado, rendir tributo a las víctimas mortales, acompañar a los supervivientes y transmitir a las nuevas generaciones "el precio del conflicto", según indicó el Ejecutivo de Sierra Leona.
La instauración de esta fecha conmemorativa da respuesta a una de las recomendaciones de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, creada al concluir la contienda en 2002, "como un solemne recordatorio de que la paz nunca debe darse por sentada".
"El Día Nacional de la Conmemoración se erige ahora como un momento sagrado para la reflexión colectiva, donde la nación se detiene a recordar las lágrimas, la sangre, el coraje y la resiliencia que forjaron su camino de la guerra a la paz", ha añadido el Ministerio de Información.