El fiscal de Lyon, Thierry Dran, ha comunicado este jueves que siete de los arrestados por la muerte del joven de extrema derecha Quentin Deranque, ocurrida durante unos violentos disturbios en Lyon, han negado cualquier “intención homicida” hacia la víctima.
Durante una rueda de prensa, Dran ha avanzado que pedirá prisión provisional para estos siete sospechosos por “graves desórdenes públicos, riesgo de colusión, riesgo de manipulación de pruebas y para garantizar su puesta a disposición de la justicia”.
En las próximas horas, los detenidos comparecerán ante el juez para ser imputados formalmente por un delito de “homicidio”. El fiscal ha añadido que dos de ellos se han acogido a su derecho a no declarar, mientras que el resto “han reconocido su presencia” en el lugar de los hechos y algunos “han admitido haber golpeado a Quentin Deranque o a otras víctimas”, sin ofrecer más precisiones.
En cuanto a su perfil, Dran ha detallado que los siete tienen entre 20 y 26 años y que la mayoría son estudiantes. Entre ellos también figuran trabajadores del sector privado, una persona en paro y un asistente parlamentario.
Otras cuatro personas detenidas por presunto encubrimiento han sido puestas en libertad, aunque deberán comparecer más adelante dentro de la investigación en curso. Pese a ello, el fiscal ha admitido que “todavía quedan varias personas por identificar”.
El fallecimiento del joven ultraderechista se produjo durante una conferencia de la eurodiputada Rima Hassan, del partido de izquierdas La Francia Insumisa (LFI), en el Instituto de Estudios Políticos de Lyon. En paralelo, el colectivo de extrema derecha Némesis, que se define como feminista, convocó una protesta en las inmediaciones contra el acto.
En torno a las 18.00 horas (hora local), varias manifestantes fueron agredidas por unas veinte personas encapuchadas y con el rostro cubierto. Un segundo grupo de jóvenes, integrado en un dispositivo de seguridad informal de Némesis —formado por militantes de extrema derecha, entre ellos Deranque— acudió en su ayuda.
En un primer momento, la Policía detuvo a once personas, entre ellas dos asistentes del diputado de La Francia Insumisa (LFI) Raphael Arnault. De acuerdo con la prensa francesa, Jacques-Elie Favrot estaría entre los siete sospechosos para los que se solicitará prisión preventiva, mientras que Robin Chalendard ha quedado en libertad tras ser investigado por encubrimiento.
Aunque el fiscal aún no ha confirmado que los militantes antifascistas implicados en la paliza mortal a Deranque pertenezcan a la Joven Guardia, un movimiento ilegalizado en Francia y creado por Arnault, el presidente de Agrupación Nacional (AN), Jordan Bardella, ha señalado directamente a esta organización, a la que ha descrito como “brazo armado” de LFI.