Un grupo de hombres armados ha asesinado a tiros este viernes a siete jóvenes mineros pertenecientes a la comunidad borom, de mayoría cristiana, en el estado central nigeriano de Plateau.
Una organización civil local sostiene que los responsables del ataque serían pastores de la etnia fulani, de religión musulmana, en lo que consideran un nuevo capítulo de los prolongados conflictos intercomunitarios e interreligiosos que afectan al país.
El presidente de la Asociación de la Juventud Berom, Dalyop Solomon Mwantiri, ha condenado “de manera inequívoca” en un comunicado recogido por el diario nigeriano ‘The Guardian’, el “bárbaro y atroz asesinato de siete jóvenes berom a manos de terroristas fulani” en una explotación minera del municipio de Kuru.
Según ha precisado, las víctimas tenían edades comprendidas entre los 15 y los 28 años, y han muerto en “un ataque directo a la paz, la seguridad, y la dignidad colectiva del pueblo berom”.
La asociación denuncia igualmente el fallecimiento de otras dos personas el pasado martes, en el municipio de Gyel, en un suceso que, a su juicio, evidencia “el alarmante deterioro de la seguridad en tierra berom”.