Al menos siete civiles han perdido la vida y otros trece han resultado heridos después de que un grupo de hombres armados no identificados abriera fuego contra una multitud en la provincia occidental de Herat, en Afganistán, según ha comunicado el Ministerio del Interior.
El portavoz ministerial, Abdul Mateen Qani, explicó que el ataque tuvo lugar este viernes por la tarde en la localidad de Qabrezon, situada en el distrito de Injil. De acuerdo con su relato, los agresores, que se desplazaban en motocicletas, se aproximaron al punto donde se encontraban los asistentes y comenzaron a disparar contra los civiles congregados para las oraciones del viernes.
Qani detalló que algunos de los heridos se encuentran en estado crítico y subrayó que el balance de víctimas es todavía provisional. Las autoridades han advertido de que estas cifras podrían variar a medida que avance la investigación oficial.
El ataque presenta rasgos que recuerdan a la forma de actuar de Estado Islámico de la Provincia de Jorasán, la rama afgana del grupo yihadista, que en los últimos años se ha responsabilizado de atentados similares en distintas provincias del país.
Desde el regreso de los talibán al poder tras la retirada de las tropas estadounidenses en 2021, los atentados en Kabul y en otras zonas de Afganistán se han reducido en frecuencia. No obstante, Estado Islámico sigue operativo y continúa llevando a cabo ataques esporádicos, pese a la campaña de represión lanzada por las autoridades talibán contra la organización.