Una nueva serie de bombardeos registrada en la madrugada de este miércoles contra varios puntos de Beirut, capital de Líbano, ha dejado al menos siete fallecidos y 24 heridos. Estos ataques se enmarcan en la ofensiva que Israel mantiene en territorio libanés como represalia por el lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá, en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, el pasado 28 de febrero.
El ataque con mayor número de víctimas se ha producido en la zona de Jana, en el sur de Beirut, donde se han contabilizado cinco muertos y 21 heridos, de acuerdo con los primeros datos difundidos por el centro de operaciones de emergencias del Ministerio de Salud y recogidos por la agencia oficial libanesa NNA. En estas informaciones, la institución estatal atribuye las acciones al Ejército de Israel.
Además, se ha confirmado otro ataque contra un vehículo en el área de Jalda, igualmente situada en el sur de la capital libanesa, que ha causado la muerte de dos personas y ha dejado a otras tres heridas.
En el contexto de esta ofensiva han perdido la vida ya más de 1.250 personas en Líbano, con 3.750 heridos y más de un millón de desplazados internos. Durante los últimos meses, Israel ha llevado a cabo decenas de ataques aéreos sobre el país, pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que sus operaciones se dirigen contra actividades del partido-milicia chií Hezbolá.