Las autoridades sirias han comunicado este sábado el cierre del paso fronterizo de Jdeidat Yabous, que conecta Siria con Líbano, después de que el Ejército israelí difundiera un aviso de evacuación previo a futuras incursiones en el lado libanés por la supuesta actividad del partido-milicia chií Hezbolá.
“Ante la advertencia vigente y para garantizar la seguridad de los viajeros, el tráfico en el paso fronterizo se suspenderá temporalmente hasta que se eliminen los riesgos potenciales”, ha anunciado el director de relaciones públicas de la Autoridad General de Puertos y Aduanas siria, Mazen Allush, en declaraciones recogidas por la agencia oficial Sana.
El organismo aduanero sirio ha subrayado que el cruce entre Siria y Líbano “es exclusivamente para el paso de civiles y no se utiliza con fines militares”, insistiendo en que “no hay grupos armados ni milicias presentes en él”.
Siria, ha recalcado Allush, no permite el uso de Jdeidat Yabous “para ninguna actividad fuera de los marcos civiles y legales”, y ha precisado que la reapertura del paso “se anunciará tan pronto como se confirme que la situación es estable”.
La medida de Damasco se produce después de que el Ejército israelí hiciera pública su intención de llevar a cabo incursiones en el cruce de Masnaa —denominación del paso en el lado libanés— “en un futuro próximo”.
Según el portavoz árabe de las Fuerzas Armadas israelíes, Avichay Adraee, Hezbolá emplea el paso de Masnaa “con fines militares y para el contrabando de armas”. En este contexto, el Ejército ha ordenado la evacuación de todas las personas que se encuentran en las inmediaciones del cruce. “Permanecer en esta zona te pone en riesgo”, ha añadido Adraee.
A comienzos de semana, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) informó de que más de 200.000 personas han entrado en Siria procedentes de Líbano desde el 2 de marzo, fecha en la que Israel inició una ofensiva contra el país vecino que ha causado ya más de 1.400 fallecidos, de acuerdo con el último balance del Ministerio de Salud libanés.
La mayoría de quienes han cruzado son ciudadanos sirios que en su día buscaron refugio en Líbano para escapar de la guerra civil en su país, a los que se suman más de 28.000 libaneses que han abandonado su territorio por los ataques israelíes, según detalló la agencia de la ONU.
Estos movimientos se han realizado a través de los tres pasos fronterizos oficiales, entre ellos el de Masnaa-Jdeidat Yabous. Junto con el de Al Qaa-Youssié, el cruce que las autoridades sirias han decidido cerrar este sábado figuraba entre los más transitados.