Las autoridades sirias han repudiado el bombardeo ejecutado este viernes por el Ejército israelí contra instalaciones militares situadas en el sur del país, una operación que Israel ha presentado como represalia a los recientes choques entre las fuerzas de seguridad sirias y milicianos drusos en la ciudad de Sueida.
“La República Árabe Siria condena en los términos más enérgicos el brutal ataque israelí que tuvo como objetivo la infraestructura militar en el sur de Siria”, ha declarado el Ministerio de Asuntos Exteriores del país árabe en un comunicado difundido por la agencia de noticias siria SANA.
El Ejecutivo de Damasco ha recalcado que la ofensiva israelí “se ampara en pretextos endebles y argumentos fabricados”, aludiendo a las declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien ha defendido que los ataques contra infraestructura militar siria en el sur se han llevado a cabo “en respuesta directa a los daños a la población drusa en Siria”.
Las autoridades sirias enmarcan este episodio dentro de la “política de escalada” atribuida al Gobierno israelí, al que acusan de aplicar una “política de injerencia” en los asuntos internos de Siria con el fin de desestabilizar toda la zona. En este contexto, han señalado a Israel como plenamente responsable “de las repercusiones de esta peligrosa escalada”.
Al mismo tiempo, Damasco ha instado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a actuar para frenar las “políticas de agresión y amenazas” israelíes contra Siria y otros países vecinos, ante lo que describen como “un ataque descarado” contra la soberanía nacional y la integridad territorial siria.
Los bombardeos israelíes se producen en un momento de repunte de la violencia en Sueida, después de que las fuerzas de seguridad sirias afirmaran el jueves haber frustrado un presunto intento de infiltración de una milicia drusa en la zona, suceso que desembocó en enfrentamientos, según informó la cadena Syria TV.
En la región rige un alto el fuego desde julio de 2025, tras un conflicto que enfrentó a tribus beduinas respaldadas por las fuerzas de seguridad con grupos armados drusos. Aquella escalada dejó cerca de 1.800 fallecidos, de acuerdo con el recuento oficial difundido por Damasco, aunque se teme que la cifra real de muertos sea aún mayor.
De hecho, el comité establecido por las autoridades comunicó esta misma semana que durante los combates se registraron “graves violaciones de los Derechos Humanos”, entre ellas “asesinatos”, “saqueos”, “destrucción e incendio de viviendas”, “torturas” e “incitación a la violencia sectaria”.
Israel ha lanzado en los últimos meses diversos ataques aéreos contra territorio sirio bajo el argumento de “proteger” a la minoría drusa, asentada sobre todo en Sueida y en áreas próximas a los Altos del Golán, un territorio que Israel arrebató a Siria en la Guerra de los Seis Días (1967) y en la Guerra del Yom Kipur (1973) y que terminó anexionando de facto en 1981.
Paralelamente, Israel ha intensificado sus operaciones militares dentro de Siria tras la huida del país de Bashar al Assad, después de que Damasco cayera en diciembre de 2024 en manos de yihadistas y rebeldes liderados por Hayat Tahrir al Sham (HTS). Su dirigente, Ahmed al Shara --anteriormente conocido como Abú Mohamed al Golani--, ejerce ahora como presidente de transición.