El Ejército sirio ha ordenado este martes a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) abandonar un área situada al este de Alepo, declarada por Damasco como “una zona militar cerrada”, después de los combates registrados en los últimos días y del intercambio de acusaciones sobre quién es responsable de estas hostilidades.
El Mando de Operaciones del Ejército de Siria ha explicado que esta orden se emite “debido a la continua movilización de grupos de las FDS, milicias terroristas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y restos del depuesto régimen (de Bashar al Assad)”, al tiempo que ha señalado que el área estaría siendo empleada “como punto de lanzamiento de drones kamikaze iraníes”.
“Pedimos a los civiles que eviten acercarse a posiciones de las FDS en esta zona. Todos los grupos armados de esta zona deben retirarse a la orilla oriental del río Éufrates para proteger su vida”, ha advertido el mando militar, insinuando la posibilidad de una nueva ofensiva tras los ataques perpetrados la semana pasada contra dos barrios de mayoría kurda en Alepo.
En la misma línea, ha subrayado que “el Ejército de Siria adoptará todas las medidas necesarias para evitar que los grupos armados que se amasan en esta zona la usen como punto de lanzamiento para sus actividades criminales”, según ha informado la agencia de noticias oficial siria, SANA.
Las FDS aún no han respondido a estas acusaciones, aunque sí han denunciado a “fuerzas afiliadas con las autoridades interinas en Damasco” por un ataque contra una de sus posiciones en la localidad de Abú Hamam, en el este de la provincia de Deir Ezzor, un incidente que, de acuerdo con su versión, no habría dejado víctimas.
El lunes, el Ejército sirio ya había acusado a las FDS de desplegar más combatientes en el área al este de Alepo pese al alto el fuego pactado el pasado fin de semana, y anunció el envío de refuerzos a Maskana y Deir Hafer. Las milicias kurdo-árabes, por su parte, tildaron estas informaciones de “desinformación” procedente de Damasco y cuestionaron el refuerzo militar.
Los choques de la semana anterior se desencadenaron después de que las conversaciones entre Damasco y las FDS se estancaran, sin lograr un pacto definitivo sobre la integración de las fuerzas kurdas ni sobre el papel de las autoridades kurdas semiautónomas en el futuro del país tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Al Assad.
En marzo de 2025, el comandante de las FDS, Mazloum Abdi, y el actual presidente de transición, Ahmed al Shara, suscribieron un acuerdo destinado a reincorporar todas las estructuras civiles y militares de las zonas autónomas kurdas —incluidas las FDS— bajo la autoridad del Estado central, además de establecer un alto el fuego de alcance nacional. No obstante, las discrepancias sobre cómo llevar a cabo esa integración han bloqueado hasta ahora su aplicación efectiva.