Los presidentes de Líbano, Joseph Aoun; de Francia, Emmanuel Macron, y de Siria, Ahmed al Shara, mantuvieron este miércoles una conversación telefónica conjunta en la que los mandatarios francés y sirio trasladaron su respaldo a Aoun en defensa de la seguridad libanesa y dirigieron duras críticas contra el partido-milicia chií Hezbolá. La llamada se produjo en un contexto de intensos ataques israelíes sobre Beirut y varias zonas del sur del país, operaciones que Israel justifica como acciones contra Hezbolá pero que han causado ya más de 600 muertos y cerca de 1.600 heridos.
Las tres jefaturas de Estado confirmaron el contacto. La Presidencia libanesa fue la más escueta y se limitó a señalar en sus redes sociales que los líderes “han abordado la situación actual en Líbano y la región, en vista de la rápida evolución de la situación de seguridad” y que, tras “evaluar la escalada de las tensiones”, acordaron “mantener la comunicación para seguir de cerca la evolución de la situación”.
Por su parte, Al Shara trasladó “apoyo a los esfuerzos del presidente libanés para desarmar a Hezbolá y evitar que la región sufra las repercusiones del conflicto actual”, después de que el Ejército sirio denunciara en los últimos días disparos procedentes de Hezbolá hacia su territorio y un incremento de combatientes chiíes en la frontera común.
La Presidencia siria recalcó que “las dos partes han destacado la importancia de la coordinación y la cooperación entre Siria y el Líbano para mantener la seguridad de ambos países y de sus pueblos, y para contrarrestar los intentos de sembrar la discordia y desestabilizar la región”.
Estos acontecimientos se producen a escasos días de que se cumpla un año del alto el fuego sellado en marzo de 2025 entre Damasco y Beirut, tras una cadena de intercambios de fuego en la frontera en los que Siria denunció la muerte de varios de sus agentes a manos de Hezbolá, organización que negó cualquier implicación.
El grupo chií había sido uno de los principales aliados de Bashar al Assad, depuesto el 7 de diciembre tras la caída de Damasco en manos de milicias rebeldes encabezadas por el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS), cuyo líder es el actual presidente sirio, Al Shara.
Macron subraya la “clara ruptura con el pasado” de Al Shara
En un mensaje difundido en redes sociales, Macron expresó su satisfacción porque “Francia contribuya y participe en estas conversaciones como socios en igualdad de condiciones, en el nuevo espíritu de colaboración que Líbano y Siria desean construir”. Además, puso en valor de Al Shara “su apoyo a la soberanía libanesa”, insistiendo en que “marca una clara ruptura con el pasado”.
El presidente francés sostuvo que esta nueva etapa “sienta las bases para unas relaciones sólidas y constructivas entre Líbano y Siria”, y calificó la coordinación abierta entre ambas presidencias árabes como “esencial”. “Seguiré apoyándola firmemente”, aseguró.
Macron definió el momento como “una oportunidad verdaderamente histórica para estos dos países, que han sufrido tanto por la dictadura de Assad, las crisis regionales y el terrorismo”, y elogió que Aoun “afronta con valentía y dignidad las amenazas al Líbano, su seguridad y su unidad”.
Al mismo tiempo, el dirigente galo cargó contra Hezbolá por sus ataques contra el Ejército israelí en respuesta a la ofensiva lanzada por Israel y Estados Unidos contra Irán, en la que murió el entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei. “Hezbolá cometió un grave error al arrastrar al Líbano a una confrontación con Israel. Debe cesar inmediatamente sus ataques”, advirtió, si bien añadió que “Israel debe renunciar claramente a cualquier ofensiva terrestre en Líbano”.