'Soft power’: pádel, el último caballo de Troya de los países del Golfo para blanquearse a través del deporte

Qatar y Arabia se están convirtiendo en 'hub' mundial de este deporte, que está en proceso de ser olímpico. Ya hay un éxodo de jugadores profesionales que se han instalado en Dubái por motivos fiscales e, incluso, algunos se han nacionalizado para representar a UAE en el Mundial

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Ilustración Demócrata.

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Los países del Golfo han encontrado en el deporte un poderoso instrumento de proyección internacional. A través de flamantes fichajes como Cristiano Ronaldo y Karim Benzema para la Liga de Arabia (Liga Profesional Saudí), de la organización del Mundial de Qatar en 2022 y de patrocinios de Qatar Arways (PSG, Inter de Milan…), la región usó el fútbol para blanquear sus regímenes y ganar atractivo turístico. Desde hace años también acoge varios grandes premios de Fórmula 1 y, más recientemente, se ha subido a lomos de un nuevo caballo de Troya: el pádel.

El pádel es el deporte que, a nivel amateur, más crece en España y Latinoamérica. Aún no es olímpico, pues no cumple los requisitos, pero está en proceso, tiene un circuito profesional más que asentado, celebra mundiales y torneos de exhibición de prestigio internacional.

El actual circuito profesional es el Qatar Airways Premier Padel Tour, cuyo principal patrocinador, como su propio nombre indica, es la aerolínea que pertenece al Gobierno de Qatar. Fue en 2023 cuando, tras una negociación, el grupo Qatar Sports Investments (QSI) adquirió el World Padel Tour, circuito predominante hasta entonces, y lo unificó con Premier Padel (creado en 2022).

De esta manera, el Qatar Airways Premier Padel Tour se irguió como la principal competición mundial de pádel y encara ya su tercera temporada.

Un hub padelístico

El calendario de pádel de 2026 cuenta con 26 torneos en 18 países. El pasado 7 de febrero arrancó la temporada, precisamente, en Riyadh (Riad), la capital de Arabia Saudita. El futbolista Cristiano Ronaldo acudió como espectador de lujo en las fases finales del torneo.

La siguiente cita en la región será en abril (del 6 al 11), con uno de los cuatro torneos que más puntos y dinero en premios reparte: el Qatar Major. A lo largo del año únicamente se disputan cuatro Majors, y uno de ellos es en Qatar (el primero). El resto, se disputan en Italia, París, México.

Además, el Qatar Airways Premier Padel Tour jugará en New Giza (El Cairo, Egipto), Kuwait y Dubái (Emiratos Árabes Unidos).

Patrocinios

El nombre de la aerolínea qatarí Qatar Airways como patrocinador principal no es circunstancial. La marca ya da nombre al tour y aparece en iniciativas de merchandising como colecciones exclusivas de productos con su distintivo, evidenciando cómo las inversiones del Golfo buscan asociarse con un deporte en expansión para ganar visibilidad global.

Además, la cobertura internacional de los eventos de pádel ya cuenta con acuerdos de transmisión en territorios clave a través de grupos como beIN Media Group, que tiene los derechos de emisión de los torneos del Qatar Airways Premier Padel Tour y la Copa Mundial de FIP en al menos 39 territorios, incluidos Oriente Medio, África del Norte, Turquía, Asia Pacífico y América del Norte.

Qatar Airways es además patrocinador de varios de los mejores jugadores del mundo -según ránking de la Federación Internacional de Pádel-. Sin ir más lejos, su logo figura en las camisetas de la pareja número uno del mundo (y en solitario), el español Arturo Coello y el argentino, Agustín Tapia. Cierto es que, este último, ha comenzado la temporada sin el patrocinador que le acompañaba desde hacía años.

El éxodo de jugadores a Dubái

Una de las consecuencias más visibles del auge del pádel en la región es el movimiento de jugadores profesionales hacia el Medio Oriente como base de operaciones deportiva y personal. Varios nombres relevantes del circuito han cambiado su residencia habitual a ciudades como Dubái, atraídos por condiciones fiscales favorables (sin impuesto sobre la renta ni sobre el patrimonio para expatriados) y por la creación de hubs deportivos de primer orden.

Entre ellos figuran jugadores españoles y latinoamericanos, como:

  • Jon Sanz (11 del ránking mundial), nacido en Pamplona (España).
  • Javi Garrido (21), nacido en Córdoba (España).
  • Lucas Bergamini (14), nacido en Río Grande del Sur (Brasil).
  • Javie Leal (16), nacido en El Puerto de Santa María (España).
  • Victoria Iglesias (20 del ránking femenino), Sevilla (España).

El traslado a Dubái no solo responde a cuestiones económicas, sino también a la concentración de torneos internacionales en la región y oportunidades de exposiciones comerciales y de patrocinio.

Muchos de ellos, además, al anunciar su cambio de residencia, destacan la calidad de las instalaciones deportivas y la frecuencia con la que han de desplazarse a los torneos.

Este movimiento no se limita a los jugadores top mundiales que se asientan en la región de forma transitoria. Actualmente, hasta seis españoles de primer nivel (pero peor ránking) se han nacionalizado para reforzar la selección de Emiratos Árabes Unidos: Iñigo Jofre (32), Enrique Goenaga (62), Arnau Ayats (107), Fran Jurado, Sergio Icardo y Nacho Vilariño.

Escaparate estratégico

Así, el pádel se ha convertido en una nueva línea de proyección y visibilidad internacional para los países del Golfo. Tras el impacto mediático de eventos futbolísticos —como la presencia de Cristiano Ronaldo que atrajo miradas globales hacia ligas y torneos de fútbol en la región— y las citas de la Fórmula 1 —que en 2026 cerrará la temporada con el Gran Premio de Qatar en noviembre y el de Abu Dabi en diciembre—, el pádel ofrece otra plataforma para conectar audiencias internacionales, marcas globales y deportistas de alto nivel.

Qatar, Arabia Saudí, Kuwait, Dubái y otros centros financieros del Golfo están empleando el deporte no solo como producto de entretenimiento sino también como vehículo de soft power, una forma de integrar sus economías en circuitos globales de influencia cultural, mediática y comercial que van más allá de los recursos energéticos.

En este contexto, el pádel se ha convertido en el caballo de Troya perfecto: un deporte con un crecimiento orgánico enorme en España y América Latina, capaz de movilizar audiencias jóvenes y perfiles de alto gasto, y que ahora es utilizado por capitales del Oriente Próximo para reforzar su presencia en el escenario deportivo mundial.