Las autoridades somalíes han informado de la muerte de dos presuntos mandos de Al Shabaab, grupo vinculado a Al Qaeda, durante dos operaciones desarrolladas con “colaboración de socios internacionales” en las regiones de Medio Yuba, en el sur, y Bajo Shabelle, en la zona central del país, al sur de la capital, Mogadiscio.
La Agencia Nacional de Inteligencia y Seguridad (NISA, por sus siglas en inglés) ha señalado que uno de los sospechosos, Suleiman Omar Fidow, alias “Faruq”, fue abatido por las fuerzas de seguridad en la localidad de Ugunji, situada al sur de Mogadiscio.
El organismo ha precisado que este individuo fue un alto responsable de la Inteligencia del grupo y que en la actualidad dirigía una división de “terroristas suicidas”, según un comunicado difundido en sus redes sociales. Por el momento, Al Shabaab no ha emitido ninguna reacción sobre estas informaciones.
En el mismo texto, la NISA ha indicado que el segundo sospechoso, identificado como Abdihamid Alí Abdulahi Macalin, perdió la vida en otra operación en Jilib, en la región de Medio Yuba, y le ha acusado de “ser responsable de la importación de armas y explosivos” destinados a Al Shabaab.
La agencia de Inteligencia ha subrayado que estas “operaciones planificadas contra altos cargos” se enmarcan en la estrategia del Gobierno de Mogadiscio para “debilitar” a Al Shabaab y “desmantelar las redes terroristas”, al tiempo que ha instado a la ciudadanía a colaborar con las fuerzas de seguridad facilitando información sobre posibles sospechosos.
Este anuncio llega después de que el Ministerio de Defensa de Somalia comunicara el jueves la muerte de más de 40 presuntos integrantes de Al Shabaab en una ofensiva realizada junto a efectivos ugandeses de la Misión de Apoyo y Estabilización de la Unión Africana en Somalia (AUSSOM) en la región de Bajo Shabelle.
En los últimos meses, el grupo yihadista ha intensificado sus atentados y acciones armadas, llegando a hacerse con el control de áreas situadas al norte de Mogadiscio, pese al refuerzo de las operaciones militares por parte de las autoridades, que cuentan con el respaldo de clanes y milicias locales. Estas medidas se enmarcan en el plan impulsado por el presidente somalí, Hasán Sheij Mohamud, quien desde que asumió el cargo en mayo de 2022 ha situado la lucha contra el terrorismo como eje central de su agenda política.