El Ejecutivo de Somalia ha desmentido que un almacén del Programa Mundial de Alimentos (PMA) situado en Mogadiscio haya sido blanco de un ataque armado, en respuesta al anuncio de Estados Unidos de suspender “todos” sus programas de ayuda en el país tras un supuesto incidente de seguridad en estas instalaciones.
En una nota oficial, el Ministerio de Exteriores somalí ha asegurado que “los bienes a los que hacen referencia las últimas informaciones siguen bajo custodia y control del PMA, incluida la ayuda entregada por Estados Unidos”, y ha precisado que el almacén “está en la zona del puerto de Mogadiscio, donde tienen lugar trabajos de expansión y reforma”.
El departamento ha incidido en que “estas operaciones no han afectado a la custodia, gestión o distribución de la ayuda humanitaria”, y ha añadido que está “revisando” las posibles consecuencias de estas obras “en coordinación con los socios humanitarios”.
En este contexto, ha destacado que el Ejecutivo somalí “sigue totalmente comprometido con los principios humanitarios, la transparencia y la rendición de cuentas”, al tiempo que ha señalado que “valora la colaboración con Estados Unidos y todos los donantes internacionales”.
El pronunciamiento de Mogadiscio se produce después de que la oficina de ayuda exterior del Departamento de Estado de Estados Unidos hiciera pública la suspensión de la asistencia y expresara su “profunda preocupación” por “las informaciones sobre que funcionarios del Gobierno somalí destruyeron” un almacén del PMA financiado por Washington y “confiscaron ilegalmente 76 toneladas métricas de ayuda alimentaria financiada por donantes para somalíes vulnerables”.
Pese a ello, las autoridades estadounidenses no han concretado qué volumen de ayuda quedará paralizado ni han ofrecido detalles adicionales sobre el supuesto ataque, que se conoce en un contexto en el que la Administración de Donald Trump ha endurecido su discurso contra los refugiados y migrantes somalíes en Estados Unidos, hasta el punto de imponer restricciones a quienes pretenden entrar o asentarse en el país norteamericano.