El primer ministro británico, Keir Starmer, ha defendido este jueves el "pragmatismo británico" como respuesta a las presiones de Estados Unidos sobre Groenlandia y ha instado a "trabajar duro" para reforzar la seguridad en el Ártico.
"Hemos superado los últimos días con una mezcla de pragmatismo británico, sentido común, pero también con ese sentido británico de aferrarnos a nuestros valores y principios", ha afirmado el dirigente laborista en unas declaraciones realizadas en Hertfordshire y recogidas por el diario 'The Guardian'.
Starmer ha celebrado como una "buena noticia" que Trump haya decidido retirar la amenaza de imponer aranceles a partir del 1 de febrero a ocho países europeos que respaldaron a Dinamarca frente a las presiones de Washington, entre ellos Reino Unido.
"Ahora podemos empezar a trabajar duro y encontrar una forma de avanzar en materia de seguridad en el Ártico", ha indicado, subrayando que, aunque la zona pueda parecer "muy lejana y remota", es "importante" para la seguridad nacional del Reino Unido.
En los últimos días, el primer ministro ha sido blanco de críticas por parte de Trump. El expresidente estadounidense llegó a tildar de "estúpido" el acuerdo suscrito entre Reino Unido y Mauricio para devolver al país africano la soberanía sobre el archipiélago de Chagos, alegando que este tipo de pactos respaldan sus aspiraciones sobre Groenlandia.
Starmer atribuyó los reproches de Trump en relación con el acuerdo sobre Chagos a un "propósito expreso" de "ejercer presión" sobre él con el fin de forzar un cambio en la postura británica respecto al territorio autónomo danés.