Starmer insiste en que el uso de bases británicas por EEUU se limita estrictamente a la defensa

Starmer defiende ante los Comunes que las bases británicas solo se ceden a EEUU para usos defensivos y niega implicación en ataques ofensivos contra Irán.

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El primer ministro británico, Keir Starmer  Europa Press/Contacto/Thomas Krych

El primer ministro británico, Keir Starmer Europa Press/Contacto/Thomas Krych

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El primer ministro británico, Keir Starmer, ha recalcado este lunes ante los diputados que el empleo de las bases militares del Reino Unido por parte de Estados Unidos está "estrictamente limitado a fines defensivos" y que Londres no ha participado en las operaciones "ofensivas" lanzadas por Washington e Israel contra Irán, que han provocado más de 500 fallecidos, entre ellos el líder supremo, Alí Jamenei, y la cúpula castrense iraní.

"Simplemente no es posible derribar todos los misiles y drones iraníes una vez que se lanzan. La única manera de prevenir estos ataques es destruir los misiles en su origen, en sus depósitos de almacenamiento o lanzadores. Estados Unidos solicitó permiso para usar bases británicas con ese propósito defensivo, específico y limitado", ha explicado Starmer en su intervención en la Cámara de los Comunes.

En la misma comparecencia, ha remarcado que Washington dispone de "la capacidad necesaria para impedir que misiles iraníes maten a civiles, a ciudadanos británicos o a aliados en países que no han participado en el ataque inicial". "Nuestra acción se basa en el principio de la autodefensa colectiva para amigos de larga duración y en la protección de las vidas británicas", ha defendido el jefe del Gobierno.

Starmer ha celebrado igualmente que los cazas británicos desplegados "como parte de las operaciones defensivas de la coalición" hayan "interceptado con éxito múltiples amenazas, incluyendo drones hacia una base de la coalición en Irak que alberga personal de Reino Unido".

El dirigente laborista ha incidido además en que las instalaciones británicas en Chipre "no han sido utilizadas por las fuerzas estadounidenses para ataques ofensivos" y ha recalcado que el dron iraní que impactó en Akrotiri "no fue una respuesta a ninguna decisión que haya tomado Reino Unido".

"Nuestra evaluación es que el dron se lanzó antes de nuestro anuncio. La hostilidad de Irán hacia Gran Bretaña y nuestros intereses es de larga duración, razón por la cual nuestras fuerzas siempre se mantienen en un alto nivel de preparación", ha concluido el primer ministro.

Desde la oficina de Starmer se ha subrayado previamente que "el Derecho Internacional permite a Reino Unido y a sus aliados usar o apoyar la fuerza en circunstancias en las que actuar en defensa propia sea el único medio viable para hacer frente a un ataque armado en curso y cuando la fuerza utilizada sea necesaria y proporcionada".

En una entrevista con el diario 'The Telegraph', el presidente estadounidense ha mostrado su malestar porque Starmer tardara en modificar su postura después de negarse inicialmente a que las fuerzas de Estados Unidos utilizaran las instalaciones situadas en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico, para lanzar ataques contra Irán.

"Probablemente esto nunca había pasado antes entre nuestros países", afirmó el mandatario en dicha entrevista, en la que apuntó que Starmer "parecía estar preocupado con la legalidad" de recurrir a esas instalaciones para las ofensivas del fin de semana.

En un primer momento, Starmer rehusó autorizar a Washington el uso de la base militar del atolón Diego García para los bombardeos que acabaron con la vida del ayatolá Alí Jamenei. Sin embargo, el domingo rectificó y señaló que daría su visto bueno si se empleaba con fines "defensivos". Poco después, un dron iraní alcanzó una base de la Fuerza Aérea británica en Chipre.