Starmer rechaza presiones en el controvertido nombramiento de Peter Mandelson como embajador en EEUU

Keir Starmer niega presiones políticas en el polémico nombramiento de Peter Mandelson como embajador en EEUU, en plena tormenta por los controles de seguridad.

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El primer ministro británico, Keir Starmer Ben Whitley/PA Wire/dpa

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El primer ministro británico, Keir Starmer, ha rechazado que existiera cualquier tipo de presión para sacar adelante el controvertido nombramiento de Peter Mandelson como embajador de Reino Unido en Estados Unidos, después de que el exsubsecretario de Exteriores Olly Robbins asegurara ante la Cámara de los Comunes que había grandes expectativas para culminar el proceso.

“No existió presión alguna en relación con este caso”, ha manifestado Starmer durante un tenso intercambio con la líder de la oposición, Kemi Badenoch, a raíz de las recientes afirmaciones de Robbins, cesado tras conocerse que el Ministerio de Exteriores dio ‘luz verde’ al nombramiento de Mandelson sin el preceptivo examen de seguridad.

El jefe del Gobierno ha recordado las palabras que Robbins pronunció la víspera en la Cámara: “Fue sumamente claro en su declaración de ayer: 'No sentí ninguna presión personal en cuanto a mi criterio'. Añadió: 'Tengo plena confianza en que las recomendaciones que recibí, las conversaciones que mantuvimos y la decisión que tomamos fueron totalmente independientes de cualquier presión'”, ha subrayado.

Starmer ha añadido que también se preguntó a Robbins si alguna de las conversaciones mantenidas “le llevó a creer que Mandelson debía asumir el cargo” a toda costa, con independencia de que superara o no los controles de seguridad. “Respondió: 'Puedo afirmar con seguridad que nunca se me planteó de esa manera'”, ha indicado el primer ministro.

Esta nueva comparecencia en la Cámara llega después de que el ex alto cargo de Exteriores reprochara a Starmer haber impulsado el nombramiento incluso antes de que el departamento de Verificación de Seguridad Nacional (NSV) completara su análisis, pese a que las pesquisas preliminares de la oficina del gabinete apuntaban a posibles daños reputacionales si se formalizaba la elección de Mandelson.

“Siento pena de que las (primeras) diligencias, que según tengo entendido revelaron graves riesgos para la reputación, no influyeran en el juicio del primer ministro”, afirmó Robbins, quien sostuvo que no informó ni a Starmer ni al entonces ministro de Exteriores, David Lammy, de las conclusiones del NSV porque era “confidencial”.

La presidenta de la comisión de Exteriores de la Cámara, la diputada laborista Emily Thornberry, ha anunciado este miércoles en sus redes sociales que Morgan McSweeney, antiguo jefe de gabinete de Starmer y uno de los primeros en dimitir por este escándalo, comparecerá el próximo martes ante los parlamentarios.

Mandelson, que fue ministro para Irlanda del Norte y posteriormente responsable de la cartera de Finanzas durante el Gobierno de Tony Blair, fue apartado de su puesto diplomático en septiembre de 2025 tras hacerse públicos numerosos correos electrónicos que lo relacionaban con Epstein, y optó por abandonar el Partido Laborista a comienzos de febrero.