El primer ministro británico, Keir Starmer, ha instado este lunes a afrontar con “calma” y mediante el diálogo entre socios, incluidos Estados Unidos y el resto de aliados europeos, la crisis abierta en Groenlandia después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, anunciara nuevos aranceles contra los países europeos, entre ellos Reino Unido, que enviaron tropas a unas maniobras militares dirigidas por Dinamarca en pleno aumento de las fricciones con Washington.
“La forma correcta de abordar un asunto de esta gravedad es mediante un diálogo en calma entre aliados. Seamos claros: la seguridad de Groenlandia importa y será aún más importante a medida que el cambio climático transforme el Ártico”, ha señalado el primer ministro británico en una rueda de prensa desde Downing Street.
Starmer ha admitido que la creciente “competencia estratégica” en el mar del Norte “requerirá mayor atención, inversión y una defensa colectiva más sólida”, por lo que ha reclamado una cooperación estrecha con Estados Unidos, al que ha reconocido un papel “central” en este empeño. “Reino Unido está dispuesto a contribuir plenamente junto a nuestros aliados a través de la OTAN”, ha señalado.
En esta línea, el dirigente ha subrayado que cualquier actuación en Groenlandia debe integrarse en un marco de esfuerzo conjunto dentro de la OTAN y respetar plenamente la soberanía danesa sobre el territorio.
“No puede dejarse de lado, porque va al corazón de cómo funciona una cooperación internacional estable y confiable. Cualquier decisión sobre el futuro estatus de Groenlandia corresponde únicamente al pueblo de Groenlandia y al Reino de Dinamarca. Ese derecho es fundamental, y lo apoyaremos”, ha resumido.
“Trabajaremos con nuestros aliados, en Europa, en toda la OTAN y con Estados Unidos. Mantendremos el diálogo abierto y defenderemos el Derecho Internacional”, ha añadido al detallar la hoja de ruta de Londres ante la crisis con Washington. Al mismo tiempo, ha recalcado que el Gobierno empleará “toda” su capacidad para “proteger la seguridad, el nivel de vida y el futuro del pueblo británico”.
Contacto permanente con Trump en plena escalada por Groenlandia
Durante su comparecencia, el líder laborista ha reivindicado el contacto fluido con Trump y la alianza histórica entre Londres y Washington en un contexto de tensión como el actual por el futuro de la isla ártica, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca.
“Hablo regularmente con el presidente Trump. Mi equipo mantiene contacto diario con todas las figuras clave de su administración”, ha señalado, remarcando que estos vínculos “importan y producen resultados concretos en el interés nacional”.
Según ha explicado, las alianzas “no consisten en fingir que no existen diferencias” sino en encararlas “directamente, con respeto y con un enfoque en los resultados.
Trump dio otra vuelta de tuerca a las tensiones con los aliados europeos por el control de Groenlandia con el anuncio de aranceles comerciales adicionales contra los países que confirmaron su participación en maniobras militares en la isla ártica. En una llamada telefónica el domingo, Starmer le trasladó que era un “error” esta maniobra, alegando que la seguridad en la zona es una prioridad para todos los aliados de la OTAN.
Sin embargo, el mandatario estadounidense ha insistido en que tomar el control del territorio semiautónomo de Dinamarca alejará la “amenaza rusa” y criticado que Copenhague “no ha podido” lograrlo hasta ahora. “La OTAN lleva 20 años diciéndole a Dinamarca 'tienes que alejar la amenaza rusa de Groenlandia'. Lamentablemente, Dinamarca no ha podido hacer nada al respecto”, reiteró, sin modificar su rumbo respecto a sus aspiraciones sobre la isla.