El primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvo este lunes una llamada telefónica con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante la cual les trasladó que, a su juicio, imponer aranceles a países aliados constituye un “completo error”.
La conversación se produce después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara este fin de semana nuevos aranceles comerciales dirigidos contra ocho Estados miembros de la OTAN, entre ellos Reino Unido, por su participación en las recientes maniobras militares danesas desarrolladas en Groenlandia, territorio cuya anexión ambiciona el actual inquilino de la Casa Blanca.
“Ha dejado claro también que la utilización de aranceles contra aliados para lograr seguridad colectiva es un completo error”, ha apuntado Starmer en la conversación, según publica el Gobierno británico en un comunicado oficial.
En esa misma línea, Starmer “ha reiterado su posición (...) de que el futuro de Groenlandia corresponde solo al pueblo de Groenlandia y al Reino de Dinamarca”, subrayando que cualquier decisión sobre la isla debe quedar en manos de sus habitantes y de Copenhague.
Al mismo tiempo, el jefe del Gobierno británico ha expresado su respaldo a los esfuerzos para “lograr más seguridad en el Ártico”. “Reino Unido está dispuesto a contribuir totalmente junto a nuestros aliados a través de la OTAN”, ha ofrecido, abriendo la puerta a una mayor implicación en la región.
Por último, Starmer ha mostrado su respaldo a “continuar con los avances positivos con los aliados para poner fin a la guerra en Ucrania”. “Debemos mantener el firme apoyo” a Kiev “frente a la continua agresión rusa”, ha remachado, insistiendo en la necesidad de preservar la unidad occidental frente a Moscú.