El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha mantenido una conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, centrada en la reciente ronda de contactos trilaterales entre Moscú, Kiev y Washington en Ginebra, así como en las negociaciones con Irán para un posible nuevo pacto sobre su programa atómico, según ha informado este miércoles Downing Street.
La oficina del jefe de Gobierno británico ha precisado que el intercambio telefónico se produjo en la noche del martes, y que Starmer aprovechó para condenar los “bárbaros ataques” de Rusia contra “civiles inocentes en Ucrania”. Downing Street ha añadido que “los líderes discutieron las negociaciones en marcha para lograr una paz justa y duradera”.
Las delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos celebraron el martes la primera de dos jornadas de diálogo en Ginebra para explorar un eventual acuerdo de paz. Tras este encuentro, el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, habló de un “avance significativo” en estas conversaciones.
Downing Street ha subrayado igualmente que Starmer y Trump “confirmaron su compromiso conjunto a la hora de promover la estabilidad y la paz en Oriente Próximo”, lo que incluyó un repaso a las conversaciones entre Estados Unidos e Irán mencionadas anteriormente.
“Ambos se han mostrado de acuerdo en que Irán no debe ser capaz de desarrollar armas nucleares y han reiterado la necesidad de trabajar de cerca entre los aliados y socios para mejorar la seguridad regional”, ha señalado la oficina del primer ministro tras la llamada.
Irán y Estados Unidos mantuvieron también el martes en Ginebra una nueva ronda de contactos indirectos, con la mediación de Omán. Al término de la misma, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, anunció que se había alcanzado un entendimiento sobre “principios rectores” para encauzar las tensiones en torno al programa nuclear de Teherán.
En otro orden de asuntos, Starmer trasladó a Trump la urgencia de “lograr un mayor acceso de ayuda humanitaria” a la Franja de Gaza ante las restricciones impuestas por Israel, y expresó su respaldo a “los trabajos para materializar el plan de paz encabezado por Estados Unidos”.
Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) aceptaron en octubre aplicar la propuesta de Trump, que contemplaba un alto el fuego y la liberación y entrega de todos los rehenes israelíes retenidos en Gaza —tanto vivos como fallecidos—. No obstante, Hamás ha denunciado posteriores incumplimientos por parte de las autoridades israelíes, en particular en lo relativo al mantenimiento de la tregua y a los obstáculos a la entrada de ayuda humanitaria.