El número de víctimas mortales provocadas por una intensa tormenta de nieve y hielo que ha azotado el sureste de Estados Unidos durante la última semana ha aumentado a 34, de acuerdo con el balance más reciente difundido por las autoridades de más de una decena de estados afectados, donde todavía miles de personas continúan sin suministro eléctrico.
La tormenta, descrita como “monstruosa”, ha provocado en el país un desplome de las temperaturas y abundantes nevadas en áreas que se extienden desde Texas hasta Kansas. Asimismo, ha generado una “gran peligrosidad” en estados como Nueva York, Kentucky, Míchigan, Ohio, Carolina del Sur, Nueva Jersey y Massachusetts, entre otros, tal y como recoge el portal de noticias estadounidense USA Today.
Los pronósticos apuntan a que el frío extremo se mantendrá a lo largo de la semana, lo que incrementa la preocupación por la seguridad en las carreteras y por la situación de quienes permanecen a la intemperie, sin electricidad ni calefacción.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha señalado que ya son ocho los fallecidos en el estado, en un contexto de caída continuada de las temperaturas y previsiones de nuevas nevadas en los próximos días. En una comparecencia ante los medios, el regidor ha explicado que estos decesos están vinculados a la tormenta, aunque no ha detallado las causas concretas de cada muerte.
Por este motivo, las autoridades han confirmado que se están investigando las circunstancias de los fallecimientos en el estado más castigado por las nevadas. “No podemos confirmar la causa de las muertes, pero podemos decir que los fallecidos se encontraban todos en el exterior”, ha indicado Dora Pekec, portavoz de la Alcaldía.