Las autoridades de Indonesia han comunicado este martes que el número de fallecidos por un grave corrimiento de tierra registrado en el monte Burangrang, situado en la provincia de Java Occidental, ha aumentado a 38 víctimas mortales, de las cuales alrededor de una veintena han podido ser ya identificadas.
Según el último recuento facilitado por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), todavía permanecen sin identificar otros 18 cadáveres. A pesar de ello, los equipos de emergencia continúan con las tareas de búsqueda y rescate con el objetivo de localizar a decenas de personas que siguen desaparecidas.
En la operación participan aproximadamente 800 efectivos desplegados en la zona siniestrada, que cuentan con el apoyo de nueve palas excavadoras, de acuerdo con los datos difundidos por la BNPB y recogidos por la agencia de noticias indonesia Antara.
El deslizamiento de tierra ha obligado además a abandonar sus hogares al menos a 685 habitantes de la región montañosa de Cisarua, una de las áreas más castigadas por el desastre. Por ahora, todos ellos han sido trasladados y permanecen acogidos en refugios habilitados en las inmediaciones.
Las autoridades han detallado que el corrimiento de tierra se originó tras las intensas precipitaciones registradas en la zona durante dos noches consecutivas. Indonesia sufre con frecuencia este tipo de episodios de meteorología extrema.