El Ejecutivo de Sudáfrica ha resuelto concluir cerca de tres décadas de participación de sus tropas en la misión de paz de Naciones Unidas en República Democrática del Congo, la MONUSCO, en el marco del proceso de reforma que está llevando a cabo el Ejército sudafricano.
“La decisión del presidente Cyril Ramaphosa es unilateral y está influida por la necesidad de condicionar y realinear los recursos de la Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica tras de 27 años de apoyo de Sudáfrica a los esfuerzos de mantenimiento de la paz de la ONU en República Democrática del Congo”, según un comunicado de la Presidencia sudafricana.
Hasta este anuncio, Sudáfrica aportaba alrededor de 700 militares a la MONUSCO, que cuenta con un despliegue total de unas 9.100 tropas, principalmente procedentes de Bangladesh, Nepal e India, y se situaba como el sexto país con mayor número de efectivos entre los ‘cascos azules’.
La salida del contingente sudafricano se produce en una coyuntura especialmente delicada para la seguridad en la RDC, sobre todo en las zonas norte y este del país, donde persisten los combates entre el Ejército y las milicias del Movimiento 23 de Marzo en la región de Kivu, así como la presencia activa de otros grupos armados, entre ellos las Fuerzas Democráticas Aliadas en la vecina provincia de Ituri.