Las autoridades suecas han llevado a cabo este viernes una nueva operación contra un petrolero vinculado presuntamente a la denominada “flota fantasma” rusa frente a las costas de Trelleborg, que se ha saldado con la detención de su capitán por un presunto delito de falsificación de documentos.
“El sector marítimo debe saber que mantenemos el orden en el mar y actuamos para aumentar la seguridad de quienes operan en nuestras aguas. Quien infrinja esta orden debe saber que intervendremos cuando las condiciones sean propicias”, ha expresado el subdirector de operaciones de la Guardia Costera sueca, Daniel Stenling, en un comunicado.
La Guardia Costera de Suecia interceptó el jueves por la tarde el buque cisterna ruso “Sea Owl 1”, que navegaba bajo pabellón de Comoras. De acuerdo con la información facilitada por Estocolmo, este petrolero ruso figura en el listado de sanciones adoptado por la Unión Europea.
La Fiscalía sueca ha señalado en otro comunicado que el capitán del barco, de nacionalidad rusa, ha sido arrestado este viernes por falsificación de documentos, después de ser interrogado a bordo por las autoridades junto con otros miembros de la tripulación.
Esta actuación se suma a la realizada el pasado sábado, cuando las fuerzas suecas abordaron el buque “Caffa”, igualmente incluido en el régimen de sanciones por la guerra en Ucrania y supuestamente integrado en la “flota fantasma” rusa, también en las proximidades de Trelleborg.
Los servicios secretos ucranianos han apuntado que el “Caffa” trasladó cargamentos de cereales procedentes de territorios ucranianos ocupados por Rusia en julio de 2025 y que, en concreto, el grano habría sido embarcado en el puerto de Sebastopol, en la península de Crimea.