Médicos sin Fronteras (MSF) ha decidido recortar su presencia operativa en el hospital de Nasser, el principal complejo sanitario de la Franja de Gaza, después de alertar sobre riesgos de seguridad por la aparición de hombres armados en las instalaciones. La dirección del hospital sostiene que se trata de una fuerza policial destinada a proteger a personal y pacientes y ha reclamado a la ONG que retire unas declaraciones que, a su juicio, podrían suponer una amenaza real para quienes se encuentran en el recinto.
En un comunicado publicado en su página web, MSF ha detallado que ha adoptado la “difícil decisión de suspender todas las operaciones médicas no críticas en el hospital desde el pasado 20 de enero debido a la preocupación por la gestión de la estructura, la salvaguardia de su neutralidad y las brechas de seguridad” en el centro sanitario, ubicado en Jan Yunis, en el sur del enclave palestino.
La organización ha señalado que “pacientes y personal de MSF han visto hombres armados, algunos enmascarados, en diferentes zonas del amplio complejo hospitalario” y ha advertido de “un patrón de intimidación, arrestos arbitrarios de pacientes y una reciente situación de sospecha de tráfico de armas”.
Según ha añadido la ONG, “MSF expresó formalmente su profunda preocupación a las autoridades competentes y enfatizó la incompatibilidad de tales violaciones con la misión médica”, insistiendo en que estas situaciones chocan con los principios de neutralidad y protección que deben regir un centro sanitario.
Como réplica, la dirección del hospital ha difundido este domingo una nota oficial en la que rechaza de plano todas estas acusaciones, que califica de “falsas, infundadas y engañosas” sobre “la presencia o el uso de armas o grupos armados en el hospital” y que, además, “don objetivamente incorrectas, irresponsables y representan un grave riesgo para una instalación médica civil protegida”.
El texto, difundido a través de las redes sociales del Ministerio de Salud de Gaza, precisa que en el complejo únicamente opera una “policía civil” cuya función es “proteger a los pacientes y al personal médico” y que en ningún caso “constituye una actividad militar ni el uso del hospital por parte de un grupo armado”. Al considerar que las afirmaciones de MSF vulneran el principio de neutralidad de la organización y comprometen la seguridad de quienes se encuentran en el hospital, la dirección del centro exige a Médicos sin Fronteras una rectificación inmediata.
El comunicado concluye subrayando que “El Complejo Hospitalario Nasser mantiene su pleno compromiso con el derecho internacional humanitario, la ética médica y la protección de todos los pacientes sin discriminación”, reivindicando así su condición de instalación médica civil protegida en medio del conflicto en Gaza.