Tercer día de registros en la Royal Lodge de Windsor, antigua residencia del expríncipe Andrés

La Policía mantiene por tercer día los registros en la Royal Lodge de Windsor tras la detención del expríncipe Andrés por su vínculo con Jeffrey Epstein.

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Policía en la Royal Lodge de Windsor, antigua residencia del expríncipe Andrés Jordan Pettitt/PA Wire/dpa

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La Policía británica ha proseguido este sábado con los registros en la Royal Lodge de Windsor, la que fuera residencia oficial del ya expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor. Las inspecciones comenzaron el jueves, jornada en la que fue arrestado por su presunta relación con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.

La Policía del Valle del Támesis ha indicado que las pesquisas en la Royal Lodge se prolongarán al menos hasta el lunes, mientras continúa el incesante movimiento de coches patrulla y furgones policiales en el acceso a la propiedad, situada a pocos kilómetros del Castillo de Windsor, al oeste de Londres.

La detención de Andrés, hermano del rey Carlos III, y su interrogatorio durante once horas han reavivado el debate público sobre su posible exclusión de la línea de sucesión al trono. En este contexto, el Palacio de Buckingham ha recalcado este sábado que “jamás se interpondría” en una decisión que corresponde “únicamente al Parlamento”, según han señalado fuentes citadas por el diario 'The Times'.

Paralelamente, una encuesta difundida el viernes por YouGov revela que el 82 por ciento de la ciudadanía británica respalda apartar a Andrés de la línea sucesoria. Solo un 6 por ciento se opone a esta medida y un 12 por ciento se muestra indeciso o evita pronunciarse.

En las últimas horas también ha trascendido que la alcaldesa de Selwyn, en Ontario (Canadá), Sherry Senis, ha puesto en marcha el procedimiento para retirar el nombre a la isla del Príncipe Andrés, situada en el río Otonabee, según recogen varios medios canadienses.

Eliminar a Andrés —octavo en la línea de sucesión por detrás de los príncipes Guillermo y Enrique y de sus hijos— implicaría no solo modificar la legislación, sino también abrir consultas y cerrar acuerdos con otros territorios de la Commonwealth que mantienen a la monarquía británica como jefatura de Estado.

El expríncipe quedó en libertad el jueves tras permanecer más de once horas bajo custodia en la comisaría de la localidad de Aylsham. Ese mismo viernes, las fuerzas de seguridad efectuaron un registro en la Royal Lodge, antigua residencia del otrora duque de York, y el día anterior habían inspeccionado una casa de campo en el condado de Norfolk. Ambas propiedades pertenecen a la familia real británica.

Las diligencias se centran en una presunta “conducta indebida en el ejercicio de cargo público”, al sospechar que habría facilitado a Epstein información sensible del Gobierno cuando ejercía como enviado especial de comercio. La investigación también abarca su posible participación en un caso de trata de personas.