Tokio eleva una queja formal por las palabras del ministro chino en la Conferencia de Múnich

Japón presenta una queja formal por las amenazas de Wang Yi en Múnich y defiende que el refuerzo de su defensa no va dirigido contra terceros países.

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El ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi Europa Press/Contacto/Valery Sharifulin

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El Ejecutivo japonés ha registrado una queja diplomática formal por las declaraciones “inapropiadas, carentes de base e incorrectas” realizadas el pasado sábado por el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich. En ese foro, el jefe de la diplomacia de Pekín llegó a advertir a la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, de una “derrota devastadora” si seguía adelante con una reforma de corte militarista de la Constitución nipona.

En un mensaje difundido en sus redes sociales, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón —que alude a Wang Yi como “un participante chino en la Conferencia”— censura con firmeza estas manifestaciones y confirma que ha cursado una “enérgica protesta contra la parte china a través de los canales diplomáticos apropiados”.

El comunicado subraya que, “dado que las afirmaciones de China son objetivamente incorrectas e infundadas, el Gobierno de Japón reitera su postura”, recordando el texto en el que “Japón se opone a las medidas adoptadas recientemente por países de la comunidad comunidad internacional que han incrementado rápidamente sus capacidades militares de manera poco transparente durante muchos años, intensificando continuamente los intentos unilaterales de cambiar el statu quo mediante la fuerza o la coerción”, en una alusión velada al gigante asiático.

Tras poner en valor las “constantes contribuciones de Japón a la paz y la estabilidad internacionales, que son ampliamente reconocidas”, el ministerio encabezado por Toshimitsu Motegi insiste en que “los esfuerzos de Japón por fortalecer sus capacidades de defensa responden a un entorno de seguridad cada vez más severo y no se dirigen contra ningún tercer país en particular”.

La nota concluye remarcando que “el Gobierno de Japón se mantiene abierto al diálogo con China y tiene la intención de seguir respondiendo con calma y de forma adecuada en el futuro”, dejando claro que Tokio busca contener la tensión sin renunciar a defender su postura.