Tres muertos, entre ellos un niño, en un ataque israelí contra un vehículo en el sur de Líbano

Un bombardeo israelí contra una camioneta en Yanú, al sur de Líbano, deja tres muertos, incluido un niño, pese al alto el fuego con Hezbolá.

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Daños materiales tras ataques del Ejército de Israel contra Qanarit, en el sur de Líbano (archivo) Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Daños materiales tras ataques del Ejército de Israel contra Qanarit, en el sur de Líbano (archivo) Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

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Al menos tres personas, entre ellas un menor, han perdido la vida este lunes tras un bombardeo del Ejército israelí contra un vehículo que circulaba por la localidad libanesa de Yanú, en el sur del país. El ataque se ha producido pese al alto el fuego vigente desde noviembre de 2024, acordado tras trece meses de enfrentamientos con el partido-milicia chií Hezbolá a raíz de los ataques del 7 de octubre de 2023.

El bombardeo ha alcanzado una camioneta en Yanú, en las proximidades de Tiro, y ha dejado el vehículo completamente destruido, según ha informado la agencia estatal libanesa de noticias, NNA. Entre las víctimas mortales se encuentran el conductor de la camioneta y otras dos personas —un padre y su hijo— que se encontraban en las inmediaciones, de acuerdo con el diario “L'Orient-Le Jour”, que precisa que ambos son parientes del alcalde de la localidad.

Posteriormente, el Ejército de Israel ha indicado que el blanco del ataque era un hombre al que define como “jefe de artillería de Hezbolá”, identificado como Ahmad Alí Salami, del que afirma que “llevó a cabo numerosos ataques terroristas durante la guerra contra las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y contra Israel”.

“Recientemente operó para rehabilitar las capacidades de artillería de Hezbolá desde el seno de la población civil del Líbano, en violación de los acuerdos de alto el fuego”, ha señalado, antes de subrayar que “está al tanto” de la muerte de civiles “no involucrados” en las actividades de Salami.

“Antes del ataque, se tomaron medidas para mitigar los daños a la población civil”, ha argumentado. “Las FDI lamentan cualquier daño a civiles no involucrados y el incidente está siendo investigado”, ha añadido en un comunicado difundido en redes sociales.

Desde la entrada en vigor del alto el fuego en noviembre de 2024, Israel ha llevado a cabo decenas de bombardeos en territorio libanés alegando que se dirigen contra infraestructuras y operativos de Hezbolá y defendiendo que estas operaciones no vulneran el acuerdo. No obstante, tanto el Gobierno de Beirut como el grupo chií han denunciado repetidamente estos ataques, que también han sido objeto de condena por parte de Naciones Unidas.

El pacto de alto el fuego establecía la retirada de las fuerzas de Israel y de Hezbolá del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en territorio de su país vecino, una presencia que ha sido duramente criticada por las autoridades libanesas y por Hezbolá, que reclaman el desmantelamiento completo de ese despliegue.