Al menos tres personas han perdido la vida y otras cuatro han resultado heridas en un nuevo ataque con drones lanzado por el Ejército ruso contra varios objetivos en las provincias ucranianas de Odesa, en el sur del país, y Zaporiyia, parcialmente ocupada desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, según han señalado las autoridades locales.
El gobernador de Odesa, Oleg Kiper, ha indicado en un escueto mensaje en redes sociales que en esta región se han registrado dos fallecidos, dos hombres de 20 y 45 años, mientras que los heridos son tres personas de entre 23 y 45 años. Además, ha detallado que dos de ellos se encuentran en estado grave, aunque todos están siendo atendidos y reciben tratamiento médico.
El ataque ha provocado daños en fábricas y almacenes, así como en edificios administrativos y en un concesionario de vehículos, originando varios incendios que han sido sofocados con rapidez por los servicios de emergencia desplazados a la zona.
En paralelo, en Zaporiyia ha muerto un hombre de 33 años y otro de 45 ha resultado herido, tal y como ha confirmado en Telegram su gobernador, Ivan Fedorov, en relación con un ataque de Moscú que ha causado desperfectos en una instalación industrial situada en la ciudad homónima.