Al menos tres personas han perdido la vida y otras ocho han resultado heridas este miércoles en la región rusa de Krasnodar tras un ataque del Ejército ucraniano contra las instalaciones portuarias de la localidad de Volna, situada cerca del puente de Crimea.
“Por segundo día consecutivo, la región de Krasnodar ha sufrido ataques masivos por parte del régimen enemigo contra instalaciones e infraestructuras civiles. Esta tarde, las terminales portuarias de la aldea de Volna, en el distrito de Temryuk, han sido atacadas”, ha anunciado en redes sociales el gobernador de Krasnodar, Veniamin Kondratiev.
En ese mismo comunicado, el gobernador ha informado inicialmente de la muerte de dos empleados, una cifra que posteriormente se ha elevado a tres fallecidos y ocho heridos, de acuerdo con los datos actualizados por el Cuartel General de Operaciones de Krasnodar del Ministerio de Defensa ruso. Las autoridades han precisado que las ocho personas heridas han sido trasladadas a centros médicos y presentan lesiones de carácter leve.
Kondratiev ha señalado además que el ataque ha provocado un incendio en las terminales del puerto local que ha “envuelto en llamas” cuatro tanques de almacenamiento de crudo, lo que ha obligado a desplegar a “97 personas y 29 equipos”. Aproximadamente tres horas después, el cuartel regional ha comunicado que “se ha extinguido” el fuego en dos de los depósitos, mientras “los especialistas continúan combatiendo” las llamas en los otros dos, ya con un operativo ampliado hasta los 208 efectivos y 51 unidades de maquinaria.
Según el propio cuartel, el suceso se ha originado por un “ataque con drones en la noche” de este miércoles, apenas un día después de que los restos de otro dron ucraniano, supuestamente derribado por las defensas antiaéreas rusas, causaran un incendio en la refinería de Afipski, ubicada a unos 130 kilómetros de Volna y objetivo de varios ataques ucranianos en los últimos meses. Estas acciones se enmarcan en la campaña de Kiev contra la infraestructura energética rusa para responder a la invasión lanzada en febrero de 2022 por orden del presidente de Rusia, Vladimir Putin.