Al menos tres palestinos, entre ellos un menor de 15 años, han perdido la vida tras el colapso de un edificio en la zona oeste de la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja, un siniestro que se produce en un contexto de aumento de este tipo de derrumbes por los graves daños estructurales provocados por la ofensiva de Israel y las recientes tormentas invernales.
El portavoz de la Defensa Civil de Gaza, Mahmud Basal, ha ratificado este balance de víctimas, en el que figura un adolescente identificado como Rimas Bilal Hamuda, de acuerdo con informaciones difundidas por el diario “Filastín”, vinculado al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Basal ha subrayado que la situación en el enclave palestino “es muy grave” y ha lamentado que “edificios ya no son un refugio seguro para la población” debido a los destrozos ocasionados por más de dos años de bombardeos del Ejército israelí, empeorados ahora por las intensas lluvias y fuertes rachas de viento.
En este sentido, ha instado a las autoridades competentes y a la comunidad internacional “actúen con rapidez y presten apoyo y protección a los civiles afectados” por el temporal y por el deterioro de las infraestructuras.
La agencia oficial palestina WAFA ha informado, por su parte, de que “varios” heridos han sido evacuados a un hospital tras el derrumbe de otro edificio en el campo de refugiados de Al Shati, en el oeste de la ciudad de Gaza, una construcción que ya presentaba daños previos a causa de un ataque de las fuerzas israelíes.
El Ministerio de Salud gazatí ha notificado este lunes un total de 71.419 fallecidos y 171.318 heridos desde el inicio de la ofensiva israelí tras los ataques del 7 de octubre de 2023, entre ellos 442 muertos y 1.240 heridos desde el 10 de octubre de 2025, fecha de entrada en vigor del último alto el fuego. Desde entonces, además, se han recuperado 697 cadáveres en las áreas de las que se retiraron las tropas israelíes.