El partido neerlandés de centroizquierda Demócratas 66 (D66), vencedor por un estrecho margen en las elecciones legislativas de noviembre de 2025, ha alcanzado un acuerdo para formar un gobierno en minoría junto al liberal Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD) y la Llamada Demócrata Cristiana (CDA). La formación ha precisado que el pacto de coalición se hará público el viernes, con el fin de disponer de tiempo para introducir “unos últimos retoques”.
“Nos complace anunciar que el D66, el VVD y el CDA han llegado a un acuerdo. Tenemos muchísimas ganas de abordar todos los temas importantes: seguridad internacional y nacional, viviendas más asequibles, clima, educación, migración e invertir de verdad en esta nueva economía”, ha anunciado el líder del D66, Rob Jetten, en un mensaje publicado en redes sociales.
Pese a ello, Jetten —a quien se da por hecho como próximo primer ministro— ha lanzado un mensaje de apertura al resto de fuerzas con representación parlamentaria: “Lo haremos juntos, pero no solos. Queremos colaborar con todos los demás partidos en el Parlamento y con todos los neerlandeses que quieran participar y colaborar”.
El dirigente del D66 se reunió en la noche del martes con la líder del VVD, Dilan Yesilgoz, y con el máximo responsable del CDA, Henri Botenbal, y aseguró que tiene “muchas ganas de empezar”. Los tres volvieron a sentarse el miércoles para cerrar los últimos flecos del acuerdo. Una vez se difundan los términos del pacto, se abrirá la siguiente fase del proceso: la selección de los futuros ministros.
La alianza del Partido del Trabajo y los Verdes del GroenLinks (GL/PvdA), que actualmente constituye la principal fuerza de la oposición con 20 escaños en la Cámara de Representantes, ha convocado una reunión el próximo domingo en Utrecht para analizar el acuerdo de coalición y fijar una posición común, ya sea de respaldo o de rechazo.
En Países Bajos es poco habitual que las formaciones opten por arrancar una legislatura sin una mayoría clara que respalde al Ejecutivo, algo más frecuente en otros países europeos. En este caso, los tres partidos suman únicamente 66 de los 150 escaños de la Cámara Baja y tendrán que apoyarse en mayorías variables para sacar adelante las leyes, con especial atención al presupuesto de este año.
El VVD, que estuvo liderado durante años por el actual secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pretendía incorporar a la coalición al partido populista y conservador JA21, pero se topó con el rechazo del D66. Por su parte, Demócratas 66 trató de tejer una cooperación con los socialdemócratas de la alianza del Partido del Trabajo y los Verdes del GroenLinks (GL/PvdA), una posibilidad que el VVD terminó bloqueando.