Trump acusa a Irán de incumplir sus compromisos en Ormuz y endurece su posición tras el fracaso de las negociaciones

El presidente de EEUU insiste en que Teherán “nunca tendrá un arma nuclear” y señala el estrecho como foco de tensión global

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El presidente de EEUU, Donald Trump. Daniel Heuer/ZUMA Press Wire/dpa

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado este domingo a Irán de incumplir su promesa de reabrir el estrecho de Ormuz, en un momento de máxima tensión tras el fracaso de las negociaciones de paz celebradas en Islamabad.

En un mensaje difundido en su red social Truth Social, Trump ha advertido de que la situación en esta vía estratégica ha generado “ansiedad, deslocalización y daño” a nivel global, al tratarse de un corredor clave para el comercio energético mundial.

El mandatario ha señalado además que Teherán habría desplegado minas en la zona, lo que, más allá de su confirmación, introduce un elemento disuasorio para el tráfico marítimo: “¿Qué armador estaría dispuesto a asumir ese riesgo?”, plantea.

Fracaso diplomático y líneas rojas nucleares

Las declaraciones llegan apenas horas después de que concluyera sin acuerdo una maratoniana ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que se prolongó durante cerca de 20 horas en la capital paquistaní.

Trump ha confirmado que ha sido informado directamente por el vicepresidente JD Vance y su equipo negociador, y ha reducido el conflicto a un único punto clave: el programa nuclear iraní. “Irán no está dispuesto a renunciar a sus ambiciones nucleares”, ha afirmado, dejando claro que esta cuestión sigue siendo la línea roja absoluta de Washington.

En este sentido, ha reiterado una de sus posiciones más repetidas en los últimos años: “Irán nunca tendrá un arma nuclear”, descartando cualquier acuerdo que no incluya garantías firmes en este ámbito.

Una negociación sin resultados pese al acercamiento

Pese al tono duro, Trump ha reconocido que durante las conversaciones se produjo un clima de respeto entre ambas delegaciones, que incluyó encuentros con altos representantes iraníes como Mohammad-Bagher Ghalibaf, Abbas Araghchi y Ali Bagheri.

Sin embargo, ha restado valor a ese entendimiento personal al subrayar que la falta de avances en el núcleo del conflicto invalida cualquier progreso diplomático.

Según el presidente estadounidense, incluso los puntos de consenso alcanzados durante la negociación quedan en segundo plano frente al riesgo de que Irán desarrolle capacidad nuclear.

Presión internacional y deterioro reputacional

Trump ha ido más allá al asegurar que la actitud de Teherán está provocando un “daño permanente” a su reputación internacional, acusándolo de vulnerar “todas las leyes” que regulan el tránsito en aguas internacionales.

El estrecho de Ormuz, bajo control iraní desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, se consolida así como uno de los principales puntos de fricción geopolítica, con implicaciones directas sobre los mercados energéticos y la estabilidad regional.

Un escenario cada vez más incierto

El mensaje de Trump refuerza la idea de que la estrategia estadounidense combina presión militar, control de rutas estratégicas y negociación condicionada, en un contexto donde la vía diplomática permanece abierta, pero cada vez más limitada.

A la espera de una respuesta oficial de Irán, el conflicto entra en una fase de alta incertidumbre, marcada por el bloqueo de Ormuz, la falta de acuerdo nuclear y el riesgo de una nueva escalada en la región.