El presidente de EEUU, Donald Trump, ha advertido este domingo de que, sea quien sea la figura que asuma el cargo de nuevo líder supremo de Irán, “no durará mucho” si antes no cuenta con su visto bueno.
“Va a tener que recibir nuestra aprobación. Si eso no ocurre, no va a durar mucho”, ha subrayado Trump en una entrevista con la cadena estadounidense ABC, el mismo día en que las autoridades clericales iraníes han señalado que ya han elegido al sustituto del fallecido ayatolá Alí Jamenei, aunque consideran que todavía no es el momento de revelar su identidad.
“Lo que queremos”, ha continuado Trump, “es asegurarnos de que no tenemos que volver a ocuparnos de Irán cada diez años, cuando yo no esté, para repetir lo mismo o permitir que se hagan con un arma nuclear”.
El mandatario estadounidense, tal y como había insinuado en jornadas anteriores, se mostraría dispuesto a aceptar a un aspirante cercano a Jamenei “si acaba siendo un buen líder, y hay muchas personas cualificadas para ello”, ha apuntado. Trump también admitió que, en los primeros compases de la ofensiva de EEUU e Israel en la que murió el líder supremo, fallecieron igualmente algunos de los candidatos que Washington consideraba aceptables para la sucesión.
Entre los nombres que suenan para relevar a Jamenei figuran, entre otros, su hijo Mojtaba; varios de sus asesores, como Asghar Hijazi, Ali Lariyani o Sadiq Lariyani; así como Hasán Jomeini, nieto del fundador de la República Islámica, Ruholá Jomeini.