El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que su Administración es ahora la que está “a cargo” de Venezuela y ha subrayado que su objetivo principal es “arreglar” el país, especialmente su sector petrolero, por delante de impulsar una cita con las urnas o exigir la liberación de presos políticos, asuntos que ha rehusado tratar menos de 48 horas después de la operación militar con la que Washington capturó al presidente venezolano, Nicolás Maduro.
“Estamos a cargo” de Venezuela, ha señalado el dirigente republicano cuando se le ha preguntado quién gobierna actualmente en el país tras el nombramiento de la hasta ahora vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, como presidenta en funciones después de la detención de Maduro.
Trump ha sostenido que Estados Unidos necesita de Rodríguez “acceso total (...) al petróleo y a otras cosas en su país” con el fin de “reconstruirlo”, y ha advertido de que, si se opusiera a los planes de la Casa Blanca, “afrontará una situación probablemente peor que la de Maduro”.
Además, ha recalcado que las fuerzas estadounidenses llevarán a cabo “un segundo ataque” si los miembros del Ejecutivo venezolano que permanecen en el poder “no se portan bien”, y tampoco ha querido cerrar la puerta a una presencia militar estable sobre el terreno, algo que, ha dicho, “depende un poco de la nueva administración, por así decirlo”.
“Tenemos que hacer una cosa en Venezuela: recuperarla. Es un país muerto ahora mismo”, ha enfatizado el mandatario estadounidense, que ha culpado a una gestión desastrosa de la situación actual al considerar que Venezuela “ha estado pésimamente administrada” y que “el petróleo fluye a un nivel muy bajo”. “Debería tener más ingresos, más petróleo”, ha remachado, al tiempo que ha defendido la necesidad de “grandes inversiones de las compañías petroleras para recuperar la infraestructura”.
Según Trump, “la infraestructura está oxidada, podrida; la mayor parte, inutilizable”. “Es vieja. Está rota”, ha reiterado, destacando que, aunque en las instalaciones de Chevron “han hecho un buen trabajo”, la compañía no ha podido destinar el volumen de capital necesario. En esta línea, ha asegurado que “las empresas están listas para entrar” y que tienen “muchísimas ganas”. “Nos van a representar bien”, ha apostillado.
Respecto a las reservas de crudo venezolanas, que ha descrito como “mucho más” de 17.000 millones de barriles después de que un periodista mencionara esa cifra, el presidente estadounidense ha insistido en que será su país quien administre “todo”.
En paralelo, el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, ha recalcado que, además de petróleo, Venezuela dispone de acero, aluminio y “todos los minerales críticos”. “Tienen una gran historia minera que se ha deteriorado”, ha apuntado, definiendo los recursos naturales venezolanos como “una riqueza que alguna vez fue una de las grandes economías y culturas del mundo, y fue destruida, y ahora el presidente Trump va a arreglarla y restaurarla”.
“No es fácil. Está realmente mal, pero tiene potencial”, ha reconocido después el inquilino de la Casa Blanca.
Durante la comparecencia, a Trump se le ha preguntado tanto por un posible calendario electoral en Venezuela como por si exigirá a Delcy Rodríguez permitir el retorno de la oposición o la excarcelación de los presos políticos, pero ha dejado claro que esas cuestiones no encabezan su lista de prioridades. “Nos centraremos más en arreglarlo (el país)”, ha replicado sobre la celebración de elecciones. “Todavía no hemos llegado a eso”, ha zanjado en relación con la situación de los opositores encarcelados.