El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se muestra plenamente seguro de que obtendrá “todo lo que hace falta” en las conversaciones sobre la incorporación de Groenlandia, pese a la oposición expresada tanto por las autoridades locales como por varios socios europeos.
En una entrevista difundida este sábado por el “New York Post”, Trump evita detallar el contenido concreto del “acuerdo marco” alcanzado esta semana con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aunque subraya que Washington estudia reclamar, más que una soberanía plena, el control del área que circunda la base militar de Pituffik, así como de cualquier nueva instalación que pudiera construirse en el futuro.
Fuentes cercanas al presidente, citadas por el “Post”, señalan que el planteamiento se inspira en el modelo de la “zona de base soberana” de Chipre, donde las bases británicas son consideradas territorio del Reino Unido. No obstante, advierten de que un esquema similar podría quedar sin efecto si Groenlandia optara por proclamar su independencia.
Aun así, Trump insiste en que las conversaciones avanzan en la dirección que él desea: “Tendremos todo lo que queremos. Tenemos conversaciones interesantes en marcha”, ha señalado.
El jueves, el mandatario estadounidense ya había ligado el futuro de la base de Pituffik a las discusiones sobre este “acuerdo marco”.
Preguntado a bordo del “Air Force One” por el alcance de estas negociaciones, Trump defendió que el pacto incluirá ventajas compartidas: “Tenemos muchas cosas buenas en el acuerdo, y no hay que olvidar que también son buenas para Europa. Porque cuando nosotros estamos bien, ellos están bien, y si nosotros no estamos bien, eso no es muy bueno para ellos”.