El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que las autoridades iraníes han hecho al país norteamericano “un regalo muy grande”, que ha vinculado directamente con la situación en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán como represalia a los ataques de Estados Unidos e Israel contra su territorio desde el pasado 28 de febrero.
“Nos hicieron un regalo, y el regalo llegó hoy. Era un regalo muy importante, de un valor incalculable, y no les voy a decir qué es, pero era un premio muy significativo”, afirmó ante los periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca, sin ofrecer más detalles sobre la naturaleza de ese supuesto obsequio.
El dirigente estadounidense precisó que el regalo está “relacionado con el petróleo y el gas” y añadió a continuación que tiene que ver “con el flujo (de crudo), con el estrecho”, en alusión a este paso estratégico del golfo Pérsico, esencial para el tráfico energético mundial.
Según Trump, este gesto por parte de las autoridades iraníes demostraría que su Administración está “tratando con las personas adecuadas”. A su juicio, “son los únicos que podrían haberlo hecho”, algo que interpretó como la confirmación de un “cambio de régimen” en Irán.
“Realmente estamos ante un cambio de régimen. Es un cambio de régimen, porque los líderes son muy diferentes a los que teníamos al principio y que fueron los que crearon todos esos problemas”, sostuvo el presidente, subrayando que los actuales dirigentes iraníes no son los mismos que, según él, originaron las tensiones previas.
Trump recordó también sus palabras del día anterior, cuando afirmó que su equipo había mantenido “conversaciones muy sólidas” con Irán el domingo y que estas se prolongarían el lunes, al tiempo que hablaba de un consenso “importante” sobre los puntos clave de un posible acuerdo con Teherán para poner fin a la guerra.
“No van a tener armas nucleares. Estamos hablando de eso. No quiero adelantarme a los hechos, pero han acordado que nunca tendrán armas nucleares. Han dado su consentimiento”, insistió. Las autoridades iraníes, sin embargo, han rechazado que exista cualquier tipo de negociación con Washington y han acusado a Trump de tratar de influir en el precio del petróleo con sus declaraciones.
Ese mismo lunes, el presidente estadounidense comunicó que aplazaba cinco días el ultimátum dirigido a Irán, que vencía esa jornada y en el que exigía a Teherán garantizar el libre paso por el estrecho de Ormuz o, en caso contrario, se arriesgaría a ataques contra sus centrales eléctricas.