El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado este lunes que será él quien tenga “el honor” de “tomar Cuba”, aludiendo a su propósito de forzar un acuerdo con el Gobierno de La Habana o, en caso contrario, apostar por una implicación más directa.
Durante un acto en la Casa Blanca, un periodista le ha preguntado si la estrategia hacia Cuba seguiría el mismo patrón que la aplicada en Venezuela o Irán. Trump ha evitado concretar y ha respondido: “No puedo decirte eso. Ellos están hablando con nosotros. Es una nación fallida. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada”.
Acto seguido, el mandatario ha remarcado que “creo que tendré el honor de tomar Cuba”. “Ese sería un gran honor”, ha añadido. A raíz de estas palabras, otro reportero le ha reclamado que aclarase qué quería decir exactamente con la expresión “tomar Cuba”. Trump ha precisado: “Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o tomarla. Creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella, si quieres saber la verdad”.
El dirigente estadounidense ha reiterado su visión sobre la fragilidad del país caribeño y de sus líderes, insistiendo en que se trata de “una nación muy debilitada”. No obstante, ha destacado que es “una isla hermosa” con “gran gente” y ha puesto en valor la trayectoria de muchos cubanos que emigraron a Estados Unidos y han logrado prosperar allí.
“Conozco a muchas personas de Cuba que fueron tratadas terriblemente y son personas muy emprendedoras. Vinieron aquí y se hicieron ricos”, ha señalado. A modo de ejemplo, ha contado el caso de un conocido suyo: “Un amigo mío empezó sin nada y ahora es el mayor dueño de gasolineras del país. Es cubano”.
Trump ha indicado además que numerosos cubanos sueñan con volver algún día a la isla. “Su familia quiere volver a Cuba de visita. No han regresado en 50 años. Muchos cubanos dicen que les gustaría volver”, ha subrayado, en referencia a las nuevas generaciones de exiliados que mantienen el vínculo con su país de origen.
Este mismo lunes, Cuba ha sufrido un apagón generalizado en su sistema eléctrico. Las autoridades cubanas atribuyen estos problemas al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que el pasado enero amenazó con aplicar aranceles a cualquier país que venda o suministre petróleo a la isla.