El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido este martes de que podría suspender la ayuda estadounidense a Irak en caso de que el ex primer ministro Nuri al Maliki (2006-2014) vuelva a liderar el Ejecutivo, después de que la coalición chií Marco de Coordinación lo propusiera de nuevo como jefe de Gobierno.
“He oído que el gran país de Irak podría tomar una muy mala decisión al reinstalar a Nuri al Maliki como primer ministro. La última vez que estuvo en el poder el país se sumió en la pobreza y el caos total. No se debe permitir que eso vuelva a suceder”, ha manifestado a través de un mensaje publicado en redes sociales.
Trump ha recalcado que, si Al Maliki es finalmente elegido, Washington dejará de prestar apoyo a Bagdad, aludiendo a “sus descabelladas políticas e ideologías”. “Y si no estamos allí para ayudar, Irak no tendrá ninguna posibilidad de éxito, prosperidad ni libertad. Hagamos que Irak vuelva a ser grande”, ha expresado.
El Parlamento iraquí aplaza la votación presidencial
Durante la jornada estaba previsto que los diputados iraquíes escogieran al nuevo presidente del país y que, en esa misma sesión, el futuro jefe de Estado encargara a Al Maliki la tarea de formar el próximo gobierno.
No obstante, el presidente del Parlamento, Haibat al Halbusi, ha decidido retrasar la sesión para facilitar nuevas conversaciones entre las principales formaciones kurdas —el Partido Democrático del Kurdistán (KDP) y la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK)— con el fin de consensuar un candidato, según ha informado la agencia de noticias INA.
En Irak sigue vigente un sistema de reparto de cargos por cuotas sectarias instaurado tras la invasión estadounidense de 2003, que fija que la presidencia del Parlamento corresponda a un representante suní, la jefatura del Gobierno a un dirigente chií y la Presidencia del país a un político kurdo.