El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido este miércoles de que recortará la financiación procedente del Gobierno federal a los estados que mantengan las denominadas ciudades santuario, es decir, aquellas jurisdicciones que limitan su colaboración con Washington en la aplicación de las estrictas políticas migratorias impulsadas por su Administración.
“Los pagos federales a los estados por sus llamadas 'ciudades santuario' se suspenderán el 1 de febrero”, ha aseverado Trump en un mensaje difundido a través de redes sociales, sin aportar aclaraciones adicionales sobre qué fondos quedarían congelados o qué territorios se verían concretamente afectados por la decisión.
“El gobierno federal no realizará más pagos a los estados por sus centros de protección criminal corruptos, conocidos como ciudades santuario”, ha manifestado Trump, que ha acusado a estas autoridades locales de “alimentar el crimen y la violencia”.
En esta línea, el dirigente republicano ha señalado que “si los estados los quieren, tendrán que pagar por ellos”. Sin embargo, el pasado mes de agosto la Justicia estadounidense frenó una iniciativa similar promovida por la propia Administración Trump, que pretendía recortar los recursos federales destinados a 30 jurisdicciones, entre ellas las de Los Ángeles, Baltimore, Boston o Chicago.
Estas ciudades se han negado a colaborar con las agencias federales en la aplicación de medidas migratorias dirigidas a acelerar la deportación de personas migrantes, manteniendo su rechazo a participar en ese tipo de operativos.