Trump amenaza con vetar la apertura del puente entre Michigan y Ontario hasta que EEUU sea compensado

Trump condiciona la apertura del puente Gordie Howe entre Detroit y Windsor a que EEUU reciba compensaciones económicas y acusa a Canadá de trato injusto.

2 minutos

Construcción del Puente Internacional Gordie Howe, que une Detroit con Windsor, Ontario, a través del río Detroit Europa Press/Contacto/Jim West

Construcción del Puente Internacional Gordie Howe, que une Detroit con Windsor, Ontario, a través del río Detroit Europa Press/Contacto/Jim West

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que impedirá la puesta en servicio del puente Gordie Howe, la nueva infraestructura que conectará Detroit, en el estado de Michigan, con Windsor, en la provincia canadiense de Ontario, hasta que Estados Unidos sea “totalmente compensado” en el marco de sus relaciones económicas con Canadá.

“No permitiré que este puente se abra hasta que Estados Unidos sea totalmente compensado por todo lo que les hemos dado y, además, y esto es importante, hasta que Canadá nos trate con la justicia y el respeto que merecemos”, ha denunciado el magnate neoyorquino en redes sociales, donde ha acusado a su vecino del norte de tratar a Estados Unidos “muy injustamente durante décadas”, aunque “ahora la situación está cambiando”.

El jefe de la Casa Blanca ha cargado, en particular, contra el hecho de que Ottawa sea la propietaria íntegra del puente y de que la obra se haya levantado “prácticamente sin material estadounidense”, reprochando al Gobierno canadiense que pretenda “aprovecharse de Estados Unidos”, que, a su juicio, no recibiría “absolutamente nada” a cambio.

Trump ha extendido sus críticas a otros frentes, como que “Ontario ni siquiera vende licores, bebidas y otros productos alcohólicos estadounidenses; tiene absolutamente prohibido hacerlo”, o los “inaceptables” aranceles de Canadá a los productos lácteos procedentes de Estados Unidos, que, según el mandatario, “ponen a los agricultores en un gran riesgo financiero”.

El republicano ha arremetido igualmente contra el país vecino por el hecho de que “ahora, para colmo, el primer ministro (canadiense, Mark) Carney quiere llegar a un acuerdo con China que acabará con Canadá”. “Solo nos quedaremos con los restos”, ha afirmado, insistiendo en que “lo primero que hará China es poner fin a la práctica del hockey sobre hielo en Canadá y eliminar permanentemente la Copa Stanley”, el trofeo que se entrega al campeón de la NHL, la liga profesional de hockey sobre hielo de Canadá y Estados Unidos.

Con estos argumentos, Trump ha adelantado que su Gobierno iniciará “las negociaciones inmediatamente”. “Con todo lo que les hemos dado, deberíamos poseer, quizás, al menos la mitad de este activo”, ha señalado sobre sus objetivos, pronosticando que “los ingresos generados por el mercado estadounidense serán astronómicos”.

El dirigente estadounidense ha centrado así la presión en el puente internacional Gordie Howe, levantado por el grupo español ACS y que, con más de 2,6 kilómetros de longitud, seis carriles y espacio habilitado para peatones y ciclistas, aspira a convertirse en el puente atirantado más largo de Norteamérica.

Sus palabras suponen un nuevo gesto de presión sobre el Ejecutivo de Carney, al que ya advirtió a finales de enero con imponer aranceles del 100% ante la posibilidad de un acuerdo comercial entre Ottawa y Pekín, después de que Carney se reuniera con el presidente chino, Xi Jinping, y ambos coincidieran en formar una “nueva alianza estratégica”.

En virtud de ese pacto, Canadá anunció la rebaja de los gravámenes a los vehículos eléctricos chinos y la entrada en su mercado de hasta 49.000 unidades anuales, mientras que China se comprometió a reducir las barreras arancelarias a las semillas de colza, la langosta y los guisantes canadienses.