El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cargado en la noche de este domingo contra el Tribunal Supremo, dominado por una mayoría conservadora, al que ha calificado de “inepto y vergonzoso” en un mensaje en redes sociales. El dirigente ha mostrado así su malestar por la decisión de la corte de impedir la citación del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, en el marco de la causa abierta por su supuesta negligencia en la renovación de la sede del banco central, un caso que el propio Supremo considera de carácter político.
“Este tribunal, completamente inepto y vergonzoso, no es lo que nuestros maravillosos fundadores pretendían que fuera la Corte Suprema de los Estados Unidos. Están perjudicando a nuestro país y seguirán haciéndolo”, ha escrito el inquilino de la Casa Blanca, que ha anticipado que este ataque le “acarreará problemas en el futuro”.
En dos largos mensajes, el mandatario ha denunciado que Powell “ni siquiera sea investigado por su horrible gestión”, y ha reprochado que “se le permite tener miles de millones de dólares de sobrecoste y años de retraso en la simple renovación del pequeño complejo de la Reserva Federal”, al que acusa de haberse convertido en “un pozo sin fondo y una vergüenza para nuestro país ante el mundo entero”.
Las declaraciones de Trump llegan después de que el juez federal James Boasberg, responsable del caso contra el presidente de la Fed, decidiera el pasado viernes suspender las citaciones cursadas por el Departamento de Justicia, al concluir que el procedimiento abierto tiene una motivación política y es “endeble e infundada”.
Pese a ello, el magnate republicano ha reivindicado su historial de “criticar duramente” a Powell “por su horrible desempeño durante todo su mandato, que es o bien una grave incompetencia, una deshonestidad total, o ambas cosas”, insistiendo en que se trata de una “crítica bien justificada”. “A cambio, soy culpado cruel e injustamente por, como de costumbre, un juez chiflado, desagradable, corrupto y totalmente fuera de control”, ha añadido, acusando a Boasberg de haber estado “persiguiendo” a su “gente” y a él mismo “durante años”.
“Para preservar la integridad del Poder Judicial, debería ser apartado de todos los casos que nos conciernen y ser objeto de severas medidas disciplinarias, al igual que muchos otros jueces corruptos que, lamentablemente, nuestro país ha tenido que soportar”, ha reclamado, sosteniendo que la resolución del magistrado “tiene poco que ver con la ley y todo que ver con la política”.
En el mismo texto, en el que vuelve a reiterar su creencia de que las elecciones de 2020, en las que fue derrotado por el demócrata Joe Biden, estuvieron marcadas por el fraude, Trump ha criticado también el fallo judicial que invalidó sus aranceles, reprochando que, aun “sabiendo cuál era” su postura, la Corte optara por “regalar billones de dólares a países y empresas que se han aprovechado de Estados Unidos”.
“Los cientos de miles de millones de dólares que nuestros adversarios quieren que nuestro país les devuelva a quienes han faltado al respeto a Estados Unidos hasta que yo llegué, deberían ser considerados, a ojos del público, como una razón más de la grave decadencia de Estados Unidos”, ha subrayado, defendiendo a continuación su “derecho absoluto de cobrar aranceles de otra forma”, tras el arancel del 15 por ciento anunciado después del fallo del tribunal.
“Los tribunales tratan a los republicanos, y a mí, de forma tan injusta, siempre protegiendo a quienes no deberían ser protegidos. Están altamente politizados”, ha remachado en una nueva embestida contra el sistema judicial, extendiendo su reproche al propio Tribunal Supremo, donde los jueces de perfil conservador ocupan seis de los nueve asientos.