El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sugerir este lunes, en tono jocoso, que podría optar a la Presidencia de Venezuela, apoyándose en los supuestos “buenos niveles de popularidad” que, según él, tiene entre la población venezolana.
“Dicen que si me presentara a presidente de Venezuela sería el candidato con más votos de la historia de Venezuela. Así que cuando termine con esto (la guerra en Irán), puedo ir a Venezuela”, ha planteado durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
Trump ha añadido que se pondrá a estudiar español. “No tardaré mucho. Soy bueno en idiomas. Iré a Venezuela y me presentaré a presidente”, ha señalado, manteniendo su tono distendido ante los periodistas.
Asegura que EEUU está "muy contento" con Delcy Rodríguez
A renglón seguido, el mandatario estadounidense ha subrayado que “estamos muy contentos” con la “presidenta electa”, aludiendo a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y ha traído a colación las consecuencias del desmantelamiento de las estructuras estatales tras la invasión de Irak.
“Recuerden a (George W.) Bush en Irak. Despidió a los generales, despidió a la policía (...). Despidió a todo el mundo y ¿saben lo que tuvieron? Un lío. ¿Y qué pasó? Se formó Estado Islámico. Esos generales y esos soldados se unieron y todos juntos formaron Estado Islámico. Eso no nos va a pasar a nosotros”, ha argumentado.
En su valoración de la situación actual, Trump ha defendido que “Venezuela está estupendamente”. “Entramos, tuvimos un gran éxito. Un poderío militar jamás visto”, ha resaltado al aludir a la operación en la que fue capturado el presidente Nicolás Maduro y en la que, según afirmó, perdió la vida alrededor de un centenar de personas.
El dirigente republicano ya se había expresado en términos similares la semana anterior, cuando sostuvo que es la persona “que más apoyo tiene en las encuestas” en el país latinoamericano. “Y en otras palabras, después de la presidenta, creo que podría ir a Venezuela y presentarme contra Delcy”, señaló entonces ante los medios, acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio.