Cómo Trump está haciendo más fuerte a China y convirtiéndola en la ganadora del nuevo orden mundial

Un informe del European Council on Foreign Relations (ECFR) concluye que el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha acelerado, de forma paradójica, el fortalecimiento de la influencia global de China y ha empujado al mundo hacia un escenario claramente multipolar

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El presidente de China, Xi Jinping, junto al primer ministro de Canadá, Mark Carney, tras un encuentro en Pekín. Europa Press/Contacto/Xie Huanchi

El presidente de China, Xi Jinping, junto al primer ministro de Canadá, Mark Carney, tras un encuentro en Pekín. Europa Press/Contacto/Xie Huanchi

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El estudio se basa en una amplia encuesta internacional realizada en noviembre de 2025 en 21 países, con cerca de 26.000 entrevistados-El documento, titulado How Trump is making China great again -and what it means for Europe, analiza cómo la política exterior estadounidense está alterando la percepción de poder, alianzas y amenazas a escala global.

Un estudio liderado por tres referentes del pensamiento europeo

El informe está firmado por Timothy Garton Ash, profesor emérito de la Universidad de Oxford; Ivan Krastev, presidente del Centre for Liberal Strategies de Sofía; y Mark Leonard, director del ECFR. El trabajo forma parte del proyecto Europe in a Changing World, desarrollado junto a la Universidad de Oxford.

Los autores subrayan que el análisis no se basa en proyecciones económicas, sino en percepciones públicas: qué creen los ciudadanos de distintos países sobre quién ganará poder, quién lo perderá y con quién conviene alinearse en la próxima década.

China, vista como la gran ganadora del nuevo orden mundial

La principal conclusión del estudio es clara: en la mayoría de países del mundo se espera que China aumente su influencia global en los próximos diez años, mientras que casi nadie cree que Estados Unidos vaya a salir reforzado.

Incluso en países tradicionalmente alejados de Pekín, como India o Brasil, ha crecido de forma notable el número de personas que consideran a China un aliado o, al menos, un socio necesario. Según el informe, este cambio se ha acelerado tras el primer año del nuevo mandato de Trump, marcado por una política exterior más transaccional y menos basada en alianzas estables 

Menos miedo a China y más distancia con Estados Unidos

El documento destaca que el ascenso de China no genera un rechazo mayoritario en la opinión pública global. Salvo en Ucrania y Corea del Sur, la mayoría de países no perciben a Pekín como una amenaza directa.

En paralelo, la percepción de Estados Unidos como aliado fiable se ha deteriorado, especialmente en Europa. Solo una minoría de ciudadanos europeos considera hoy a EEUU un aliado, mientras crece la sensación de que Washington actúa como una potencia imprevisible, incluso frente a socios históricos.

 

Europa, el bloque más pesimista del mundo

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es el estado de ánimo europeo. Los ciudadanos de la UE aparecen como los más pesimistas del planeta respecto al futuro, la seguridad y la capacidad de su propio bloque para competir con EEUU o China. Muchos europeos dudan de que la Unión tenga fuerza suficiente para negociar en igualdad de condiciones con las grandes potencias y muestran una preocupación creciente por una posible escalada militar, el uso de armas nucleares y la agresión rusa.

Rusia mira a Europa como enemigo y China ve a la UE como actor independiente

El informe también detecta un giro significativo en Rusia: cada vez más ciudadanos rusos consideran a la Unión Europea como su principal adversario, mientras la hostilidad hacia Estados Unidos disminuye. En sentido inverso, en Ucrania la UE ha pasado a ser vista como el principal apoyo, por delante de Washington.

En China, por su parte, ha crecido con fuerza la percepción de que Europa actúa de forma distinta a EEUU y es un actor con posición propia, no simplemente un apéndice de la política estadounidense 

Un mundo multipolar que ya no gira en torno a Occidente

Los autores concluyen que el mundo está entrando en una fase en la que la mayoría de países cree posible mantener buenas relaciones tanto con China como con Estados Unidos, sin verse obligados a elegir bando.

Este escenario, incompatible con una nueva guerra fría clásica, refuerza la idea de un orden multipolar con dos superpotencias -EEUU y China- y múltiples actores intermedios.
Según el informe, las decisiones de Trump han contribuido a acelerar este cambio y han dado margen a muchos países para acercarse a Pekín sin temor a represalias políticas o ideológicas .