El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este jueves contra el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, al que responsabilizó de estar “destruyendo” la ciudad y calificó de “error total” la estrategia fiscal del dirigente demócrata. Mamdani había anunciado la víspera, junto a la gobernadora del estado, Kathy Hochul, un nuevo impuesto estatal sobre inmuebles valorados en más de 5 millones de dólares (4,2 millones de euros) cuyos dueños no vivan de forma permanente en la ciudad, una medida que alcanzaría también al propio Trump.
“Lamentablemente, el alcalde Mamdani está destruyendo Nueva York”, escribió el presidente en un mensaje en redes sociales, en el que añadió que “Estados Unidos no debería contribuir a su fracaso”. Sus palabras suponen un giro respecto a la disposición a cooperar con las autoridades de su ciudad natal que había mostrado tras una reunión con Mamdani en noviembre de 2025, cuando aseguró que sería “un excelente alcalde”.
Tras el avance de una de las promesas centrales de la campaña de Mamdani, Trump insistió en que “las políticas de impuestos, impuestos, impuestos son muy erróneas”, sostuvo que “la gente se está yendo” y reclamó que el Ayuntamiento “debe cambiar su forma de actuar”. “La historia ha probado que estas 'cosas' simplemente no funcionan”, remachó, vaticinando que la ciudad “solo irá a peor”.
La reacción del mandatario se produjo un día después de que la Alcaldía de Nueva York detallara, tras alcanzar un acuerdo con el estado, la propuesta del “primer impuesto estatal sobre segundas residencias”, que implicará “un recargo anual a las viviendas unifamiliares, condominios y cooperativas valoradas en más de 5 millones de dólares cuyos propietarios tengan una residencia principal fuera de la ciudad de Nueva York”.
Según el comunicado difundido por el gobierno local, “la medida está dirigida a los residentes ultrarricos de fuera de la ciudad y a las élites globales que utilizan los bienes raíces de la ciudad de Nueva York como un vehículo para almacenar riqueza, en lugar de como vivienda”, y se calcula que “genere 500 millones de dólares (424,6 millones de euros) en ingresos anuales”.
El texto oficial, que eleva al 93% el apoyo de los neoyorquinos a este nuevo gravamen, menciona algunos activos inmobiliarios concretos, como “el ático de 238 millones de dólares del multimillonario Ken Griffith en Midtown”, junto a “miles más pertenecientes a oligarcas extranjeros y ultrarricos globales”.
En el documento no se hace referencia a las propiedades de Donald Trump, uno de los magnates republicanos más conocidos, dueño de edificios emblemáticos como los rascacielos Trump World Tower —frente a la sede de la ONU en la Primera Avenida—, Trump Palace Condominiums o la Trump Tower. En este último se encuentra el ático triplex que fue su residencia principal en la Quinta Avenida de Manhattan desde 1983 hasta septiembre de 2019, cuando pasó a declarar Mar-a-Lago (Florida) como domicilio principal.