El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reclamado este lunes 1.000 millones de dólares, equivalentes a unos 850 millones de euros, a la Universidad de Harvard en concepto de daños y perjuicios. Sostiene que la institución ha estado suministrando "tonterías" al 'New York Times', después de que el diario publicara que su Administración había optado por no pedir una compensación económica al prestigioso centro académico, al que acusa de antisemitismo.
“Ahora reclamamos 1.000 millones de dólares por daños y perjuicios, y no queremos tener nada más que ver con la Universidad de Harvard en el futuro”, ha indicado en un largo mensaje en Truth Social, en el que ha afirmado además que Harvard “lleva mucho tiempo comportándose muy mal”.
El mandatario ha manifestado que la “fuertemente antisemita” Universidad “quería llevar a cabo un complicado concepto de formación laboral, pero fue rechazado por ser totalmente inadecuado (que) no era más que una forma de que se librara de un gran acuerdo económico de más de 500 millones de dólares (poco más de 420 millones de euros), una cifra que debería ser mucho mayor por las graves y atroces ilegalidades que han cometido”.
“Esto debería ser un asunto penal, no civil, y Harvard tendrá que asumir las consecuencias de sus actos ilícitos. En cualquier caso, este caso continuará hasta que se haga justicia”, ha sostenido, antes de cargar contra el “pésimo trabajo” del presidente de Harvard, Alan Garber, a quien responsabiliza de no “rectificar una situación muy grave para su institución”.
En otra publicación posterior, el presidente estadounidense ha instado a los responsables del 'New York Times' --a los que ha calificado de “imbéciles”-- a corregir una información que, según afirma, es “completamente errónea”. “La cobertura que me ha dado el 'New York Times' es deliberadamente errónea. Pronto veremos cómo me va en mi demanda contra estos estafadores”, ha añadido.
Trump hizo público a finales de septiembre del año pasado un acuerdo con la Universidad de Harvard, por el que esta tendría que abonar, según su versión, unos 426 millones de euros, dentro de la disputa judicial iniciada por el magnate a raíz del recorte de fondos ordenado por la Casa Blanca contra este y otros campus por permitir en sus instalaciones protestas propalestinas.