Trump exige a Minnesota que entregue a sus presos extranjeros a las autoridades federales

Trump exige a Minnesota entregar a presos extranjeros al Gobierno federal en plena polémica por las redadas del ICE que han dejado dos estadounidenses muertos.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump Europa Press/Contacto/Jim LoScalzo - Pool via CNP

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reclamado este domingo que las autoridades de Minnesota pongan a disposición del Gobierno federal a “todos los criminales inmigrantes ilegales” que se encuentran en las cárceles y prisiones del estado “para su deportación inmediata”. Al mismo tiempo, ha urgido a la Policía Local a “ayudar” a los agentes federales en el arresto de extranjeros en situación irregular “buscados por delitos”, en plena polémica por la operación antimigratoria federal en el estado, que ha dejado dos ciudadanos estadounidenses muertos.

“Hago un llamamiento al gobernador (de Minnesota, Tim) Walz, al alcalde (de Minneapolis, Jacob) Frey y a todos los gobernadores y alcaldes demócratas de Estados Unidos a que cooperen formalmente con la Administración Trump para hacer cumplir las leyes de nuestra nación, en lugar de resistirse y avivar la división, el caos y la violencia”, ha señalado en un mensaje difundido en redes sociales.

El mensaje, articulado en cuatro puntos, arranca de nuevo con una apelación directa a Walz y Frey, a quienes Trump sostiene que “deberían entregar a las autoridades federales a todos los inmigrantes ilegales delincuentes que se encuentran actualmente encarcelados en sus prisiones y cárceles estatales, junto con todos los delincuentes con una orden de arresto activa o antecedentes penales conocidos, para su deportación inmediata”.

Además, el presidente ha subrayado que “las fuerzas del orden estatales y locales deben aceptar la entrega de todos los inmigrantes ilegales arrestados por la Policía Local”, antes de recalcar que este cuerpo “debe ayudar” a los agentes federales en la captura de extranjeros en situación irregular en el país que sean “buscados por delitos”.

“Los políticos demócratas deben colaborar con el Gobierno federal para proteger a los ciudadanos estadounidenses en la rápida deportación de todos los inmigrantes ilegales delincuentes”, ha apostillado el mandatario, insistiendo en su exigencia de cooperación.

Trump ha justificado su postura recordando que “en los cinco estados gobernados por republicanos: Texas, Georgia, Florida, Tennessee y Luisiana, el Servicio de Inigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) arrestó a 150.245 delincuentes inmigrantes indocumentados durante el último año, sin ninguna protesta, disturbios ni caos (...) porque la Policía Local y el ICE están cooperando y trabajando juntos”.

En contraste, ha cargado contra “las ciudades y estados 'santuario', gobernados por los demócratas”, que, según él, “se niegan a cooperar con el ICE y, de hecho, están alentando a los agitadores de izquierda a obstruir ilegalmente sus operaciones”. A su juicio, estas políticas “priorizan a los inmigrantes ilegales” y han tenido consecuencias mortales, ya que “trágicamente, dos ciudadanos estadounidenses han perdido la vida como resultado de este caos provocado por los demócratas”, en referencia a los dos estadounidenses abatidos en Minnesota por agentes federales durante las redadas antimigratorias.

En este contexto, el presidente también ha aludido al Congreso estadounidense, al que ha instado a aprobar “de inmediato una legislación para erradicar las 'ciudades santuario'”, jurisdicciones que limitan su colaboración con Washington en la aplicación de las estrictas normas migratorias del Ejecutivo y que, en opinión de Trump, “son la causa principal de todos estos problemas”.

Trump ha optado por intervenir públicamente en este clima de máxima tensión por las operaciones del ICE y la Patrulla Fronteriza en Minnesota, que han provocado escenas como la muerte de dos ciudadanos estadounidenses y la detención de un niño de cinco años. Estos episodios han encendido la indignación social en el estado y han llevado a las autoridades locales y estatales a reclamar la retirada de los refuerzos federales y el fin de la “ocupación”.