Trump exige expulsar a dos congresistas demócratas tras ser acusado de las muertes de Pretti y Good en Minnesota

Trump reclama la deportación de Ilhan Omar y Rashida Tlaib tras ser acusado por ellas de la muerte de dos estadounidenses en operaciones en Minnesota.

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La congresista demócrata por el estado de Minnesota,  Ilhan Omar Europa Press/Contacto/Jack Kurtz

La congresista demócrata por el estado de Minnesota, Ilhan Omar Europa Press/Contacto/Jack Kurtz

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó este miércoles la deportación de las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, de origen somalí y palestino, respectivamente. Su ataque llega un día después de que ambas le increparan a gritos y le acusaran de haber "matado" a ciudadanos estadounidenses mientras defendía su política migratoria durante el discurso sobre el Estado de la Unión.

En un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social, Trump cargó duramente contra las dos representantes: "Cuando ves a Ilhan Omar y Rashida Tlaib, con su bajo coeficiente intelectual, gritando sin control en el elegante discurso sobre el Estado de la Unión, un evento tan importante y hermoso, tenían los ojos saltones e inyectados en sangre como los locos, lunáticos, mentalmente trastornados y enfermos que, francamente, parece que debieran estar internadas".

El mandatario continuó su diatriba señalando que "Sabiendo que son políticas deshonestas y corruptas, tan perjudiciales para nuestro país, deberíamos enviarlas de vuelta al lugar de donde vinieron, lo antes posible. Solo pueden perjudicar a Estados Unidos, no pueden hacer nada para ayudar" al país norteamericano.

Durante la intervención de casi dos horas ante las dos cámaras del Congreso, Omar y Tlaib interrumpieron desde sus escaños al presidente, reprochándole que "debería avergonzarse" y contestando su lema de priorizar la protección de los estadounidenses. En ese contexto, acusaron a la Administración Trump de haber "matado a estadounidenses", en referencia a los fallecimientos por disparos de Alex Pretti y Renee Good a manos de agentes federales desplegados en Minnesota en operaciones antimigratorias ordenadas por Washington.

En otro tramo de su discurso, el presidente estadounidense arremetió contra la comunidad somalí asentada en Minnesota, a la que volvió a calificar de "piratas" y a la que responsabilizó de haber "saqueado" el estado. Lo hizo en un nuevo alegato contra la inmigración, especialmente procedente de "partes del mundo donde el soborno, la corrupción y la anarquía son la norma".

"Los piratas somalíes que saquearon Minnesota nos recuerdan que hay grandes partes del mundo donde el soborno, la corrupción y la anarquía son la norma, no la excepción", proclamó, antes de advertir de que "importar estas culturas mediante la inmigración sin restricciones y la apertura de fronteras trae esos problemas directamente a Estados Unidos". "Podemos solucionar este problema", apuntó.

En coherencia con ese mensaje, Trump instó a los presentes a levantarse si consideraban que "el primer deber del Gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales". El presidente mostró su indignación al comprobar que solo los congresistas y simpatizantes republicanos respondían a su llamamiento.